mercredi 2 décembre 2009

Sermones en Génesis - 22

Nota: Éste es el último sermón en español hasta que volvamos a empezar nuestras reuniones en español en Mayo. Todavía se puede leer sermones en francés en "Une Lumière dans le Nord". ¡Que pasen un buen invierno!

La Capacidad Visual de José

Génesis 45

José perdona a sus hermanos.
José es capaz de ver el plan de Dios en su vida.
45:4-5 “No os entristezcáis…”

El verdadero secreto de la felicidad es el ser capaz de ver la mano de Dios en todos los aspectos de nuestras vidas (v. 7-8). José fue capaz. Hasta en la peor maldad de sus hermanos, José estuvo capaz de ver la mano de Dios.

¿Cómo podemos ver la mano de Dios en los acontecimientos trágicos?

I. Cuando sabemos perdonar (la condición para tener vista)
1. Obviamente, José ya había perdonado. ¿Cuándo?
a. Posiblemente durante su tiempo como esclavo en casa de Potifar
b. Posiblemente durante su período en la cárcel
c. Posiblemente después de que había visto a sus hermanos y se dio cuenta que todavía estaban atormentados por lo que habían hecho
d. Lo más probable es que perdonó por etapas. Hay una profundidad progresiva en el perdón.
2. Cuando no perdonamos, estamos cegados, y no podemos ver la mano de Dios: sólo la mano de nuestro ofensor
3. Cuando no perdonamos, somos nosotros que no somos libres. Seguimos siendo víctimas.
4. Cuando perdonamos, vemos del punto de vista de Dios, y llegamos a ser vencedores, libres de todo lo que el verdadero enemigo quiere hacernos.
II. Cuando sabemos creer (creer que Dios es soberano y que hace todas las cosas bien.)
1. José nunca dejó de confiar en Dios: como esclavo en casa de Potifar, como preso en la cárcel, en su exaltación como gobernador. Por eso pudo ver la mano y la soberanía de Dios.
2. Es nuestra falta de fe que nos hace ciego.
3. Para el mundo inconverso, les parece que la fe hace cerrar los ojos.
4. Hemos aprendido que la fe hace abrir los ojos. Nos hace ver lo invisible.
III. Cuando sabemos esperar (¡es el tiempo que muestra el fin! ¡Hay que esperar hasta el fin de la historia!)
1. Fue sólo tras muchos años de soledad y decepciones que José pudo ver el resultado de todo.
2. Si hubiera abandonado su fe en Dios durante aquellos años, se habría perdido un gran gozo.
3. José no tenía Biblia. Nosotros, sí. ¡Y hemos visto el fin de la historia! ¡Y sale bien!

Para tener una buena vista espiritual, pues, es necesario seguir el ejemplo de José. Hay, primero, que saber perdonar. Sino, no se puede ver las cosas desde el punto de vista de Dios. Luego, hay que creer en la soberanía de Dios. Así se puede entender que todas las cosas contribuyen al bien de aquellos que aman a Dios. Finalmente, es necesario saber esperar – se llama eso también perseverancia, o paciencia. El saber que el fin de la historia no ha sido escrito todavía, y por tanto no se puede hablar de tragedia.

dimanche 29 novembre 2009

Sermones en Génesis - 21

José y su Familia

LAS CONDICIONES EN

LA FAMILIA DE DIOS

Génesis 42-43

Lectura:
42:1-26
43:1-15
43:26-34

Aprendemos que:

I. A veces las desgracias nos hacen reflexionar sobre nuestra vida pasada 42:21
1. Para los hermanos de José, se encontraban en una situación en que no veían salida
2. Ya no estaban en control de su destino
3. Cuando no sabemos qué hacer, empezamos a reflexionar seriamente sobre lo más importante.
II. Dios no quiere nuestras obras para ser aceptados por él 42:25
1. José no podía aceptar que sus hermanos pagaran por lo que les daba.
2. Tenía planes más grandes para ellos.
3. ¡Dios quiere que seamos familia: no quiere que paguemos para formar parte!
4. Éf. 2:8-10
III. El miedo es a menudo un elemento necesario para que conozcamos a Dios 42:28
1. El susto hizo que no olvidaran su problema
2. Nosotros necesitamos aprender á tener miedo a Dios antes de apreciarlo como Padre amante
3. El principio de la sabiduría es el temor de Dios.
IV. Muchas veces, es en momentos de desesperanza que llegamos a acercarnos a Dios 43:14
1. Mientras podía, Jacob siguió resistiendo ir a Egipto donde vería a José
2. Mientras podemos, solemos resistir acercarnos a Dios
3. Igual como Jacob, no nos damos cuenta que resistimos contra nuestro bien
4. ¡Dios tiene que ponernos en apuros antes de que podamos ser lo suficiente desesperados para acudir a él!
5. ¿Quizá es lo que te sucedió a ti?
V. La familia de Dios es a menudo una abominación a los ojos del mundo. 43:32
1. ¡Ni siquiera José, gobernador de todo Egipto, podía comer con los egipcios!
2. Nunca se nos ha dicho que ser de la familia de Dios en el mundo sería cosa fácil.
3. “El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor” (Mt. 10:24) Como Jesús fue rechazado, sería normal que lo fuéramos nosotros también.

¡Creo que aun con todas las dificultades, vale más que la pena formar parte de la familia de Dios!

samedi 21 novembre 2009

Sermones en Génesis - 20

Humillado y Levantado

Génesis 41

José había sido el último nacido en su familia (hasta el nacimiento de Benjamín) – llegó a ser el preferido de su padre.

José fue vendido como esclavo en la casa de Potifar – llegó a ser el jefe de todos los servidores.

José fue puesto en la cárcel. – Lo pusieron a cargo de toda la cárcel.

José era un extranjero en Egipto. – Llegó a ser el gobernador de todo aquel país que dominaba el mundo en su tiempo.

Cosa interesante: Cuando José es esclavo, leemos que Dios está con él.
Cuando José está en la cárcel, leemos que Dios está con él.
Pero cuando José es gobernador de todo Egipto, aunque seguramente Dios sigue estando con él, el texto no lo afirma específicamente.

Nosotros, cuando todo va bien, solemos decir: ¡Dios estaba conmigo! Pero cuando las cosas van mal, decimos ¿Pero, dónde está Dios en todo esto?

Otra cosa que vemos:
José está humillado al extremo, pero acabará siendo puesto por encima de todos.

¿A quién nos hace pensar? ¡A Cristo! (Filipenses 2:5-11) Y nosotros, como José, estamos en Cristo.

Por tanto:

I. No debemos despreciar a aquel que parece serde condición humilde.
1. Algunos piensan que si eres pobre, o si todo te va mal, es que no eres muy importante.
2. Puedes pensar que el millonario tiene más importancia que aquel que pide por las calles. No es cierto.
II. No debemos sentir que Dios no está con nosotros cuando todo anda mal.
1. No está más con nosotros cuando las cosas van bien que cuando van mal.
2. Dios está con nosotros de manera incondicional. Nuestra fe también debe ser incondicional.
3. Necesitamos aprender a ver las cosas conforme a los propósitos de Dios y no conforme a nuestros propósitos temporales.
III. Debemos creer que Dios puede sacar su gloria aun cuando todo va mal.
1. Jesús fue glorificado, y ¡nosotros con él!
2. Su gloria vino como consecuencia de sus sufrimientos.
3. Seamos pacientes, y esperamos: ¡el fin de la historia no ha sido escrito, todavía! – o al menos, ¡no ha sido leído!

Romanos 8:18
Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.”

Santiago 1:2
Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas.”

Sermón sobre Génesis - 19

José y la Esposa de Potifar

Génesis 39


Aprendemos que el hecho de ser fiel al Señor no siempre nos sale bien en apariencia.

v.2 “El Señor estaba con José”
v.21 “El Señor estaba con José”

¡Cualquiera habría dicho que Dios había abandonado a José! Rechazado por sus hermanos, vendido como esclavo en una tierra lejano, ¡y dicen que Dios estaba con él! ¿Sería una broma de mal gusto? Y luego, aun cuando José se esfuerza a obedecer a Dios, le echan en la cárcel por un crimen del cual era completamente inocente. ¡Y aún allí, dicen que Dios estaba con él! Yo no me atrevería decir eso a alguien que estuviera sufriendo las cosas que José sufría. Pero el hecho que Dios esté con alguien no se manifiesta en la misma manera en que solemos pensar hoy.

I. En cualquier circunstancia, debemos ser fieles y servir bien vv.1-6
1. Si creemos en la soberanía de Dios, podemos creer que las circunstancias vienen de él
2. Podemos creer que sirviendo en las circunstancias, estamos sirviendo a Dios

II. Con cualquier tentación debemos resistir y ser fieles a Dios vv. 7-12
1. El tentador quiere destruir todo lo que Dios hace por nosotros
2. El tentador nos ataca por nuestros puntos débiles
3. No hay tentación á la cual no podamos resistir por el Señor según I Co. 10:13
4. José tuvo en cuenta a su amo, pero aun más, tuvo en cuenta a Dios.

III. Con cualquier consecuencia debemos seguir siendo fieles a Dios vv.13-23
1. Las consecuencias de la fidelidad de José fueron nefastas.
2. José podría haber caído en amargura, preguntando: “¿Qué me sirve, obedecer a Dios?”
3. José siguió siendo fiel a Dios en la cárcel, y aprendemos que Dios aun estaba con él. ¡Nunca le había abandonado!
4. En los cuentos de Narnia de C.S. Lewis, hay la historia de un niño que se había escapado para volver a su país de origen. Pasó toda clase de aventuras espantosas: En un caso se escapó de un león que rugía, y acabó juntándose con otra viajera. En otro caso, justo cuando llegaban a destino, un león corría tras él y por poco se escapaba. Le parecía que todo le iba en contra. Más tarde, errando perdido en la niebla, oyó una voz que le hablaba, le consolaba, y le pedía que contara su historia. Cuando habló de esas dos aventuras, la voz le dijo: “Yo fui el león que os hizo acercar uno a otra, para que ni uno ni otra fuisteis solos.” Y luego “Yo fui el león quien os obligó ir con más prisa al final, porque los enemigos se acercaban por el desierto para atacar Narnia.” El niño tuvo que aprender que en las circunstancias que él veía como siendo más horribles, había un poder benévolo que dirigía todo para su bien.

¡Los planes de Dios no son los nuestros! Nosotros pensamos que somos el centro del universo, y que los planes de Dios deben centrarse en nuestro bien inmediato. Dios tiene planes que van mucho más allá de nosotros, y a veces debemos sufrir toda clase de indignidades para que su plan se lleve a cabo.

lundi 5 octobre 2009

Sermones en Génesis - 18

José y sus Sueños

Génesis 37

José es la figura por excelencia de la persona de Cristo. En este capítulo vemos:

1. Su relación privilegiada con su padre
2. El odio por parte de sus hermanos
3. El hecho de ser vendido
4. El hecho de ser librado entre manos de paganos

Esto no significa que José fuera perfecto como Cristo. Todo lo contrario. Era un pecador, igual como todo ser humano. Sólo que en los relatos sobre su vida que encontramos en Génesis, vemos muchos paralelos, en sus vida terrenal y humana, con el aspecto espiritual y divina de la vida de Cristo. Es como una imagen. Algunos lo llaman un “tipo”. (La “tipología” es el estudio de esos tipos de Cristo en el Antiguo testamento. Algunos encuentran este estudio como siendo exagerado.)

En el caso de José,
Igual como éste tuvo una relación privilegiada con su padre, Cristo tenía una relación especial con el Padre celestial.
Igual como José fue odiado por sus hermanos, que no compartían el corazón de su padre, Cristo fue odiado por sus hermanos, la nación judía, que no compartían el corazón del Padre celestial.
Igual como José fue vendido por su hermano Judá, Cristo fue vendido por Judas Iscariote.
Igual como José fue librado entre paganos, Cristo también fue librado a los gentiles.

Igual como José dio testimonio a sus hermanos de sus sueños, Cristo también dio testimonio a la verdad (Juan 18:37) y fue odiado por aquello.

Una ironía en esta historia, es que Jacob y Esaú tuvieron sus problemas porque su padre y madre tenían sus preferidos. Y ahora Jacob tiene a José como preferido. ¡La historia se repite, tristemente!

Por tanto nosotros, como creyentes, debemos

I. Buscar una relación privilegiada con el Padre Celestial
1. José tenía una relación de preferencia con su padre
2. Tenía también una relación con Dios, ya que Dios le hablaba en sueños.
3. Nosotros podemos y debemos cultivar una relación con Dios, leyendo supalabra, hablando con él, y obedeciéndole.

II. Rechazar las malas acciones de los demás, aun aquellos que son cercanos a nosotros (v.2)
1. A veces, en nuestro afán de no juzgar a los demás, podemos caer en la trampa de justificarlos.
2. A veces, cuando son miembros de nuestras propias familias, podemos intentar justificar una mala conducta.

III. Cuidarnos de no mantener rencor o envidia en nuestros corazones, ya que esto producirá acciones de las cuales nos avergonzaremos. Vv.19-20
1. El crimen que sus hermanos contemplaron no fue el resultado de una ira súbita. Fue más bien el fruto de años de rencor y envidia. Cuando llegó la ocasión, actuaron.
2. La maldad se pondrá cada vez peor, ya que consolarán a su padre como hipócritas en vez de tener piedad de él y decirle la verdad.
3. Cuando cultivamos malos sentimientos, cosecharemos malas acciones.
4. Las malas acciones se desarrollarán en peores actitudes aún. Nos vamos endureciendo.

IV. Reconocer que cuando sentimos la necesidad de esconder algo, es porque hemos actuado mal. vv.31-32
1. Los hijos de Jacob le presentaron la túnica de José teñida con la sangre de una cabrita.
2. El corazón de Jacob fue destrozado por la mentira.
3. Si bien sintieron que la mentira era necesaria era porque sabían muy bien que sus acciones habían sido malas. Quizá se justificaban en sus corazones, pero el hecho de encubrirlo demuestra que sabían lo mal que habían hecho.
4. Nosotros, cuando sentimos la necesidad de encubrir nuestras acciones, es porque al fondo sabemos que actuamos mal.

Aprendemos mucho de la vida de José - en parte por el paralelo con la vida de Cristo, y en parte por el ejemplo - su buen ejemplo y el mal ejemplo de sus hermanos. Obviamente podemos criticar el hecho que su padre no fue muy sabio en diferenciarlo de los demás - debería haberlos tratado todo igual. Él mismo estuvo sembrando el odio y la envidia al hacer eso. Podemos verlo como otra lección para nosotros. Pero aún más, vemos las lecciones que aprendemos de lo que sucedió a José. Y la lección suprema se resuma en Proverbios 4:23 “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.”

mardi 29 septembre 2009

Sermones en Génesis - 17

RETORNO A BETEL

Génesis 35

Propósitos:
Demostrar que con todos los caminos que un hombre puede seguir, siempre tendrá que volver al lugar de salida.

Demostrar que siempre hay que volver al principio del encuentro con Dios.

La iniciativa que Dios toma.
La reacción humana bastante débil (¡Jacob no había sido siempre fiel a su promesa hasta aquí!)

Levántate y sube a Betel y quédate allí; y haz allí un altar al Dios que te apareció cuando huías de tu hermano Esaú” (v.1)

Jacob vivía a Siquem, y Betel era unos 1,000 pies más alto, en el camino hacia Jerusalén, Belén y Hebron. Era el lugar donde Dios había aparecido inicialmente a Jacob, y donde Jacob había hecho una promesa solemne a Dios. Pero Jacob parecía haber olvidado aquel lugar. El lugar de compromiso hacia Dios. Había dejado de lado demasiado tiempo el altar del Señor; el énfasis espiritual había sido ausente de su vida.

I. Jacob había sido demasiado involucrado en su desarrollo material para ocuparse de lo espiritual.
1. Se había escapado de su suegro para conservar sus ganancias materiales.
2. Había sido dispuesto a hacer promesas al Señor cuando estaba materialmente en dificultades.
3. Muy a menudo cuando estamos en dificultades, acojamos con gusto las intervenciones de Dios, pero cuando tenemos algo, concentramos tanto en proteger lo que hemos adquirido que nos olvidamos del Señor. Hasta resentimos que el Señor intervenga en nuestras vidas. Al menos, en estge caso Jacob obedeció.
4. Jacob había conocido al Señor cuando estaba en dificultad; ahora necesitaba conocerlo cuando estaba en prosperidad.

II. Los problemas de Siquem y de sus hijos podían ser un incentivo para buscar al Señor.
1. Los hijos de Jacob habían matado a los hombres de Siquem, y Jacob temía que eso vendría contra él.
2. Era obvio que Jacob había perdido el control de sus hijos.
3. Á veces, son en momentos así que Dios consigue hablar a nuestros corazones. Si no, somos demasiado sordos espiritualmente.

III. Necesitaba renovar su compromiso con el Señor. Vv.2-7
1. Se levantó inmediatamente para hacer el viaje
2. Hizo que su familia medio pagana se purificare de sus ídolos.
3. Tuvo que olvidar su confianza en la herencia de su suegro y confiar más bien en el Señor.
4. Á veces nosotros nos agarramos tanto a ciertas cosas en nuestras vidas, que no queremos confiar plenamente en Dios.
5. Edificó el altar al Señor, a Betel (v. 7)
6. Fue entonces que Dios renovó su compromiso con Jacob (v.9-13)
7. Muy a menudo tenemos la impresión que Dios se ha olvidado de sus promesas. O que se ha alejado de nosotros, no sentimos una comunión íntima con él. ¡Pero no es Dios que se ha movido! Tan pronto como nosotros nos acercamos a él, él se acerca a nosotros. (Stg.4:8)

¿Qué tal está tu relación con Dios? ¿Acaso necesitarías volver a Betel, a tu lugar, espiritualmente, de tu primer encuentro con Dios? A veces nos hará bien de volver atrás, y examinar nuestro caminar con Dios a la luz de aquel primer encuentro.

Sermones en Génesis - 16

PENIEL[L F1]

GÉNESIS 32


No hay nadie que tenga un pasado del cual está totalmente orgulloso, o satisfecho, si piensa en ello con honestidad.
Jacob caminaba muy confiado, habiendo vencido a su tío Labán, en lo trucos, pero ahora vuelve a casa, y piensa en su hermano Esaú. El sudor empieza a mostrarse en el frente v.7 Su pasado está reapareciendo, en forma de su hermano. No se sentía particularmente orgulloso de su comportamiento con él, hacía unos quince años atrás.
Sin embargo, Jacob acababa de tener un encuentro con los ángeles, que le aseguraban de la verdad que hay en Salmo 98:11, que es también una verdad para nosotros.
¡Pero ahora tiene miedo!
En nuestras vidas, podemos llegar a veces al punto en que nuestro pasado viene a la superficie, y no nos gusta nada. Ya no sabemos cómo seguir caminando.
En tales circunstancias, hay ciertas cosas que son importantes para nosotros:
La necesidad de reconocer que estamos en dificultad
La necesidad de ver la inutilidad de nuestros esfuerzos
La necesidad de un encuentro con Dios.

I. La Necesidad de Reconocer la dificultad
1. No podemos esconder nuestra cabeza en la arena para no ver el peligro
2. Reconocer la dificultad es una experiencia amarga, pero excelente para la salud
a. Sus trampas de antaño
b. Su negligencia de Dios
c. El poder de Esaú
d. Las consecuencias de sus pecados pasados
3. Es el momento más indicado para volverse a Dios
4. Aquel viejo problema que vuelve a la superficie de tu vida hoy puede tratarse con un encuentro con el Señor
5. O puedes hacer frente a ello a solas, sin hacer frente primero a Dios

II. La necesidad de ver la inutilidad de nuestros esfuerzos
1. Hay que hacer todo lo que se puede para proteger a los nuestros
2. Hay que hacerlo todo para reconciliar a las personas
3. Hay que hacer todo lo que puedes para complacer a Dios
4. Pero, ¡ninguna de estas cosas basta!
5. Esaú fue ganado, no por los arreglos de Jacob, sino por la manos de Dios en su corazón.

III. La necesidad de un encuentro con Dios
1. Las cualidades de su oración
a. Basada en su relación personal, y en la promesa
b. Su fuerza era de reclamar las promesas de Dios
c. Su manera de “aguantar” al ángel era: “Tú lo has dicho”.
d. La importancia de conocer las promesas de Dios: Is 55:7; Sal 50:15,16; Jn 3:18; Ro. 10:13
2. Las cualidades de su lucha (perseverante) Os. 12:4 A veces Dios mismo prueba nuestra fe, como lo hizo Jesús con la mujer Canaanita
3. Cualidades de la confesión: “Soy Jacob” (el tramposo) “Soy indigno”
4. Lo que Dios le hizo
a. un nuevo nombre Ap. 2:17
b. una nueva criatura 2 Co. 5:17
c. una nueva posición con Esaú
5. Aquel que vence con Dios, vence con los hombres. ¡Hay que perder para vencer! Gá. 2:20

[L F1]Predicado en verano 2008

lundi 14 septembre 2009

Sermones en Génesis-15

El engañador engañado;

el huido huye de nuevo

Génesis 31:1-8; 17-26; 38-42

Cuando leemos los capítulos en Génesis sobre la vida de Jacob, nos cuesta simpatizar con este hombre, porque vemos todas las malas cosas que hizo; vemos sus engaños y su avaricia. Y tendríamos la tendencia de condenarlo, sólo que Dios no lo hace, así que debemos reconocerlo también como siendo un hombre de Dios. Recordemos que Jacob estuvo creciendo, exactamente como nosotros.

I. Aprendemos que lo que huyamos en un lugar, tendremos que hacerle frente en otro. (Además, todavía tendrá que hacer frente a Esaú)
1. Huyes el conflicto, hallarás conflicto en otra parte.
2. Huyes la humillación, serás humillado por otra parte.
3. Huyes las dificultades económicas, tendrás que hacerlas frente en otra parte.

II. Aprendemos cuando vivimos por el engaño, acabamos por ser víctimas también del engaño
1. El engaño nunca parece tan malvado cuando lo hacemos nosotros como cuando somos notros las víctimas.
2. Solemos justificar el engaño en nuestro caso “Bien,” decimos, “fue la única manera en que podría conseguir lo que quería” o “Sólo fue un pequeño engaño”.
3. ¡Que extraño que no conseguimos hacer excusas por otra persona que nos engaña!

III. Aprendemos que Dios obra en las vidas de personas muy imperfectas, y cuando eso va conforme a sus planes, les hace prosperar
1. Jacob prosperó muchísimo, no porque era más justo, sino porque eso iba bien en el plan de Dios.
2. Dios nos utiliza, también, no porque hemos llegado a una madurez perfecta, sino porque entiende que nuestro corazón le pertenece.
a) Abraham y Agar
b) Abraham en Egipto, y otra vez con Abimelec
c) Abraham acepta que Agar tenga que huir.
d) Sin embargo, Abraham tenía fe en Dios, y Dios le utilizó. Tenía un corazón por Dios.
e) En la misma manera Dios entendía que lo que había hecho Jacob, que era mal, fue hecho por la fe en las promesas de Dios; valorizaba la bendición del Señor. Sufrió por el mal que hizo; fue bendecido por su fe.

Esto nos anima a saber que Dios quiere también obrar por medio de nosotros, con todas nuestras imperfecciones. Claro, nuestros errores traerán consecuencias nefastas, pero eso no impedirá que Dios trabaje con nosotros.

lundi 7 septembre 2009

Sermones en Génesis - 14

Jacob Sirve a Labán por Raquel y Lea

Génesis 29


Varias cuestiones surgen en este capítulo. Hay, por ejemplo, la cuestión de poligamia, y hay la cuestión de la línea de Jesús. Hay también la cuestión de la espiritualidad, o no, de Jacob.

Es interesante que en la Biblia no existan héroes sin pecado, sin fallos, sin caídas, sin debilidades de carácter. Sólo hay Jesús. En cuanto a los hombres, todos fallan. Sólo Dios es perfecto. Esto, más bien que desanimarnos, debería animarnos a saber que Dios nos puede utilizar hasta nosotros, para llevar a cabo sus planes.

Jacob estuvo dispuesto a trabajar durante 14 años para su bienamada.
Esperó hasta siete años, y luego trabajó siete años más.

¿Justificaba Dios el hecho que Jacob tuviera dos esposas? Un examen de la genealogía puede ser interesante. Porque algunos dicen que el plan de Dios era que Jacob se casara con Rebeca, y que Lea fue una interrupción. Pero Dios no cambia en cuanto al bien y el mal. Creo que la voluntad de Dios era que permaneciera casado con Lea, y no que se casara también con otra, ni tampoco que tuviera dos concubinas! No más que en nuestros días.

Judá fue hijo de Lea, y no de Raquel, ni tampoco de una de las concubinas. Y el plan de Dios en escoger a Jacob era su plan de redención. La redención se hizo por la descendencia de Judá, es decir, Jesús. También Leví, que produjo la tribu de sacerdotes y de cuidadores del templo, fue hijo de Lea. Así, pues, en cuanto al plan de redención de Dios, Jacob podría haber permanecido únicamente con Lea, y no se habría perdido nada. El hombre mira a la belleza exterior; Dios mira al corazón.

I. Aprendemos algo del amor de Cristo para la Iglesia
1. El romance del Cantar de Cantares, es una imagen del amor del Señor por nosotros.
2. El romance de Jacob con Raquel es también una imagen de este amor: Estuvo “loco de amor” por su iglesia y por cada uno de nosotros.
3. Jesús estuvo dispuesto a cualquier esfuerzo para conseguir a aquellos a quienes amaba - no sólo trabajar durante 7 años.
II. Aprendemos algo del amor que hemos de tener para Dios
1. “7 años … le parecieron como pocos días, porque le amaba” (20)
2. El corazón de Jacob fue totalmente vencido por Raquel.
3. Nuestro corazón debe ser totalmente vencido por el Señor Jesús.
III. Aprendemos algo del amor que podemos recibir del Señor
1. Lea no encontraba amor donde tenía el derecho de encontrarlo
2. Cuando nació Rubén, dijo: “Ha mirado el Señor mi aflicción; hora, por tanto, me amará mi marido.” - ero Jacob no le amó. V.32
3. Cuando nació Simeón, dijo: “Por cuanto el Señor oyó que yo era menospreciada, me ha dado también este.” Pero todavía Jacob siguió menospreciándola. V.33
4. Cuando nació Leví, dijo: “Ahora esta vez se unirá mi marido conmigo, porque le he dado a luz tres hijos” pero Jacob no se unió a ella. Su problema era que pensaba ser amada por su lo que conseguía hacer. Muchos cristianos son así hoy en día. V.34
5. Cuando nació Judá, dijo: “Esta vez alabaré al Señor”. V. 35 ¡Ya había aprendido la lección más importante!” Lo que la llenaría no era lo que podía hacer por su marido, ni tampoco era el hecho de ser amada. Era simplemente el hecho de conocer al Señor y alabarlo.
IV. Aprendemos algo del poder de la oración v.33
1. Ni siquiera describe la oración de Lea
2. Sólo describe dos cosas:
a) La tristeza de Lea
b) El hecho que Dios le oyó.
3. A veces estas dos cosas son suficientes. No hay una lista de normas en la Biblia sobre de cuál manera debemos orar.

Estos relatos en Génesis están allí para animarnos a nosotros. Y éste, en particular, aun siendo una historia de amor más bien triste, con toda la carnalidad y el egoísmo humano, nos da una imagen de la belleza del amor que tenemos en Cristo.

Aprendamos juntos de este relato a recibir el amor que el Señor quiere darnos. Porque él ha pagado un precio que Jacob no habría podido imaginar. Y es un amor que satisface plenamente!

Sermones en Génesis-13

Este mensaje fue predicado en el verano de 2008, pero lo incluyo aquí para respetar el orden de los textos en Génesis.

GÉNESIS 28:16[L F1]


“Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente el Señor está en este lugar, y yo no lo sabía”

Este acontecimiento fue el principio de una comunión más estrecha entre Jacob y el Padre celestial. El himno “Más cerca, oh Dios de ti…” fue escrito primero en inglés para acompañar un sermón sobre este tema, basado en ese mismo texto.
Notamos, sin embargo, que el Señor parecía ser a veces olvidado en la vida de Jacob, hasta la ocasión en Peniel, descrita en Génesis 32:24-32. A partir de aquel momento Jacob, nombrado ahora Israel, tuvo una comunión aun más íntima con el Señor, lo que se comunicó a la vida de uno de sus hijos, José.
Estos dos pasajes en Génesis, esa experiencia en la vida de Jacob, debería poner en nuestros corazones una sed para una comunión más íntima con Dios. Necesitamos andar más cerca de él. Cuando el Titánic se hundía, llevando 1500 almas a la eternidad, los sobrevivientes nos dicen que la banda estuvo en el puente tocando el aire de “Más cerca de ti oh Dios”. Sabían que iban al encuentro de Dios. Pero nosotros no tenemos que esperar a la muerte para estar más cerca de Dios. Seguramente cada hijo de Dios quisiera tener una comunión más íntimo con él ahora.

I. Necesitamos una comunión más íntima con Dios (Sal 42:2-3; He. 4:16)
1. Porque nuestra comunión no está perfecta todavía; no estamos en el cielo.
2. Porque sin él, nada podemos hacer (Jn 15:5).
3. Esta comunión es nuestra vida.
4. Igual como una pareja siempre necesitan acercarse uno al otro.
5. La importancia de sentir esta necesidad (Ap. 3:17)
6. Si no tienes sed de una comunión más íntima con él, es que tu necesidad es aun mayor.

II. La falta de intimidad con Dios no depende de Dios, sino de nosotros (Stg 4:8)
1. Es nuestra responsabilidad
2. Son nuestros pecados que nos separan de Dios (Is 59:2)
3. Nuestro peor pecado es negligirle a él (Ro. 1:28 “no aprobaron…” = “no se preocuparon tener en cuenta a Dios”. NIV “como estimaron que no valía la pena tomar en cuenta el conocimiento de Dios”)
4. Se ha dicho: “Si sientes que Dios está lejos, sepas que no es él que se ha alejado”.

III. Hay una puerta abierta para nosotros: ¡Aprovechémosla! (He. 10:19-22)
1. Por curiosidad
2. Por su promesa
3. ¡Por temor!
4. Por amor por él
5. Porque nada nos lo impide
6. No hace falta que hagas una multitud de pasos para restablecer la comunión con él. Eso ya está hecho. Sólo tienes que volverte hacia él. No esperas que desaparezca tu “sentimiento de culpabilidad”. (Sal 145:18).

IV. Las Recompensas de una comunión más íntima con Dios
1. Sentimientos de alegría por: (Sal 16:11)
a. Un sentimiento de seguridad
b. La presencia de alguien que nos quiere
c. Siempre algo nuevo
d. Fuerza
e. El gozo de hacer que estamos donde tenemos que estar
2. Ventajas Prácticas (Sal 73:28)
a. Refugio
b. Colma nuestras necesidades
c. Hace que seamos mejores cristianos
d. Nos da vida v.27
e. Nos ayuda a evitar el pecado

Hemos de valorar nuestra comunión con Dios, y desarrollarla, como siendo la cosa más importante de nuestra vida. No podemos prescindir de ello si somos cristianos. “¡Más cerca de ti oh Dios!”

[L F1]Predicado en verano 2008 Chiobug – cultos en espagnol

lundi 24 août 2009

Sermones en Génesis - 12

GÉNESIS 28:16[L F1]


“Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente el Señor está en este lugar, y yo no lo sabía”

Este acontecimiento fue el principio de una comunión más estrecha entre Jacob y el Padre celestial. El himno “Más cerca, oh Dios de ti…” fue escrito primero en inglés para acompañar un sermón sobre este tema, basado en ese mismo texto.
Notamos, sin embargo, que el Señor parecía ser a veces olvidado en la vida de Jacob, hasta la ocasión en Peniel, descrita en Génesis 32:24-32. A partir de aquel momento Jacob, nombrado ahora Israel, tuvo una comunión aun más íntima con el Señor, lo que se comunicó a la vida de uno de sus hijos, José.
Estos dos pasajes en Génesis, esa experiencia en la vida de Jacob, debería poner en nuestros corazones una sed para una comunión más íntima con Dios. Necesitamos andar más cerca de él. Cuando el Titánic se hundía, llevando 1500 almas a la eternidad, los sobrevivientes nos dicen que la banda estuvo en el puente tocando el aire de “Más cerca de ti oh Dios”. Sabían que iban al encuentro de Dios. Pero nosotros no tenemos que esperar a la muerte para estar más cerca de Dios. Seguramente cada hijo de Dios quisiera tener una comunión más íntimo con él ahora.

I. Necesitamos una comunión más íntima con Dios (Sal 42:2-3; He. 4:16)
1. Porque nuestra comunión no está perfecta todavía; no estamos en el cielo.
2. Porque sin él, nada podemos hacer (Jn 15:5).
3. Esta comunión es nuestra vida.
4. Igual como una pareja siempre necesitan acercarse uno al otro.
5. La importancia de sentir esta necesidad (Ap. 3:17)
6. Si no tienes sed de una comunión más íntima con él, es que tu necesidad es aun mayor.

II. La falta de intimidad con Dios no depende de Dios, sino de nosotros (Stg 4:8)
1. Es nuestra responsabilidad
2. Son nuestros pecados que nos separan de Dios (Is 59:2)
3. Nuestro peor pecado es negligirle a él (Ro. 1:28 “no aprobaron…” = “no se preocuparon tener en cuenta a Dios”. NIV “como estimaron que no valía la pena tomar en cuenta el conocimiento de Dios”)
4. Se ha dicho: “Si sientes que Dios está lejos, sepas que no es él que se ha alejado”.

III. Hay una puerta abierta para nosotros: ¡Aprovechémosla! (He. 10:19-22)
1. Por curiosidad
2. Por su promesa
3. ¡Por temor!
4. Por amor por él
5. Porque nada nos lo impide
6. No hace falta que hagas una multitud de pasos para restablecer la comunión con él. Eso ya está hecho. Sólo tienes que volverte hacia él. No esperas que desaparezca tu “sentimiento de culpabilidad”. (Sal 145:18).

IV. Las Recompensas de una comunión más íntima con Dios
1. Sentimientos de alegría por: (Sal 16:11)
a. Un sentimiento de seguridad
b. La presencia de alguien que nos quiere
c. Siempre algo nuevo
d. Fuerza
e. El gozo de hacer que estamos donde tenemos que estar
2. Ventajas Prácticas (Sal 73:28)
a. Refugio
b. Colma nuestras necesidades
c. Hace que seamos mejores cristianos
d. Nos da vida v.27
e. Nos ayuda a evitar el pecado

Hemos de valorar nuestra comunión con Dios, y desarrollarla, como siendo la cosa más importante de nuestra vida. No podemos prescindir de ello si somos cristianos. “¡Más cerca de ti oh Dios!”

[L F1]Predicado en verano 2008 Chiobug – cultos en espagnol

Sermones en Génesis - 11

Génesis 27:1-40

Jacob niega su identidad y roba la de Esaú

v. 18 ¿Quién eres, hijo mío?

Una pregunta importante para cada uno de nosotros. ¿Sabes quién eres? Y los demás, ¿saben quién eres? Lo que tú sabes de ti mismo es una cosa. Lo que los desconocidos saben de ti es otra cosa. Lo que los íntimos saben de ti es otra cosa aún. Pero lo que Dios sabe de ti es todavía más distinto.

Jacobo, durante un rato, escondió su identidad de su padre. Tuvo una razón para ello. Quiso conseguir algo. Quiso conseguir algo que era bueno, y que quizá Dios quería que él tuviera. Pero utilizó los malos medios. Cambió su identidad.

¿Ocurre, acaso, que nosotros intentamos pasar por lo que no somos? ¿O que intentamos esconder algo de nuestra persona? Pues sí, a menudo.

Las razones:

1. A veces queremos conseguir una opinión favorable de parte de la gente.
2. A veces queremos evitar una mala opinión de parte de la gente.
3. A veces tenemos mucho temor de que la gente descubre lo que somos en realidad.

Muchas personas tienen pesadillas de que aparezcan en público, sólo para darse cuenta que han olvidado una parte muy importante de su vestimenta, quedando una parte de ellos desnudos. Es una pesadilla tan común, que da la impresión que muchas personas, si no todos, temen mucho revelar su verdadera persona a los demás. ¿Por qué? Porque somos pecadores, y lo que somos en realidad, no es siempre muy hermoso a ver. Como C. S. Lewis pone en boca del león en los crónicos de Narnia: “Ser hijos e hijas de Adán y Eva es el mayor honor que se puede tener, y a la vez la mayor vergüenza que se puede tener.”

I. Igual como Jacob, intentamos parecer como lo que no somos, para poder conseguir algo. vv.10, 19
1. Quiso conseguir la bendición de su padre
a) La bendición era algo bueno
b) Era algo a que tenía derecho, habiendo conseguido ya la primogenitura de Esaú
c) Era algo que Dios quería para él
d) Usaba una mala táctica para conseguirlo
2. Nosotros intentamos parecer ante Dios como siendo más santos de lo que somos, con el propósito de conseguir sus bendiciones
a) Dios quiere bendecirnos
b) Tenemos derecho a su bendición por lo que Jesús ha hecho por nosotros
c) Usamos una mala táctica para conseguirlo
d) Dios no es como Isaac: Él es capaz de ver nuestra realidad, e igual como hizo con Jacob años más tarde, a Peniel, vuelve a preguntar “¿Cuál es tu nombre?” y sólo bendice cuando, como Jacob, reconocemos quién somos.
3. Es mucho mejor parecer ante Dios tal como somos, sin hipocresías. Si tenemos malos pensamientos, que se lo digamos.
II. A veces, como Jacob, intentamos pasar por lo que no somos, por temor al descubrimiento. vv. 11-12
1. Jacob temía que si su padre descubriera la realidad, recibiría una maldición en vez de una bendición. (defn. De “maldición” y de “bendición”.)
2. Á veces nosotros tememos un rechazo por parte de Dios, porque conocemos mal el carácter de Dios. Olvidamos a aquel que dijo: “El que a mí viene, no lo echo fuera.”
3. Cuánto más fingimos, más tememos la verdad.
III. Demasiadas veces, queremos “ayudar” a Dios a llevar a cabo sus planes para nuestras vidas.
1. Pensamos que las promesas de Dios no se llevarán a cabo si no actuamos.
2. Pensamos que nuestra hipocresía es justificable cuando es para conseguir algo bueno. ¡El fin justifica los medios!
3. Olvidamos permitir que Dios sea Dios.

Cada vez que entramos en la presencia de Dios, él, de ciertos modos, está preguntando: “¿Quién eres, hijo mío?” El secreto de la bendición, como para Jacob en Peniel, es decirle la verdad. Y a medida que pasamos tiempo en presencia de Dios, aprenderemos lo que es, en efecto, la verdad de nuestra condición Somos “Jacobos”, torcidos, imperfectos, faltando al camino de Dios. Y cuando lo aprendemos y lo confesamos, Dios nos cambia en “Israel”, príncipes con Dios; vencedores con Dios.

Sermones en Génesis - 10

Génesis 25:27-34

Esaú vende su Primogenitura

Definición:

“Primogenitura” – Literalmente, “primer nacido”, pero llegó a significar el “primero en rango”. Llegaba a ser el primero en el rango espiritual. Tenía la posición no sólo de líder de la familia, pero también de sacerdote de la familia. Normalmente, todo eso pertenecía al primer nacido, el mayor, de la familia.


Frase clave: v.34 “Así Esaú menospreció su primogenitura”

¿Es posible que nosotros también menospreciemos los privilegios especiales que Dios nos ha dado?

I. Igual como Esaú, podemos menospreciar nuestro privilegio de relación especial con Dios
1. Tenemos libre acceso al trono de gracia
2. Tenemos el privilegio de poder interceder por los demás
3. ¿Qué hacemos con nuestro privilegio? ¿Es posible que hayamos dejado de un lado este privilegio de orar, de interceder, de tener una relación íntima con Dios?
II. Igual como Esaú, podemos menospreciar nuestro privilegio de influencia por Dios
1. El primogénito daba el liderazgo en la familia.
2. El primogénito tenía una influencia enorme en la familia.
3. Nosotros, como miembros de la familia de Dios, estando en Cristo, estamos llamados a reinar con él ya.
4. Estamos llamados a influir en las personas alrededor nuestro, para reflexionen sobre su relación con Dios
5. Estamos llamados a ayudarlos, por nuestro ejemplo, a caminar como Dios quiere.
6. Cuando nos retiramos demasiado del mundo, no tenemos ninguna influencia.
III. Igual como Esaú podemos menospreciar nuestro privilegio de representar a Dios en nuestro entorno.
1. Estamos llamados a hablar de parte de Dios
2. Somos embajadores de Cristo, llamando al mundo a reconciliarse con Dios
3. Si nos callamos, no representamos a Dios
4. Si nuestra vida y nuestras actitudes contradicen nuestra profesión, no representamos a Dios
5. ¿Estaríamos, acaso, menospreciando este privilegio?

Vemos por otros textos que Dios estaba muy disgustado con la actitud de Esaú, aun más que con los trucos de Jacob. Porque al menos Jacob estuvo buscando algo de valor, aun si lo hizo de mala manera. Mientras Esaú, al fondo, menospreciaba a Dios en aquel momento. Tengamos cuidado en nuestras elecciones de vida, de no hacer como Esaú.

Sermones en Génesis - 9

Génesis 24:1-27; 50-67

Una Esposa Para Isaac

Abraham representa al Padre
Isaac representa al Hijo
Eliezer representa al Espíritu Santo
Rebeca representa a la Iglesia, o a todos los redimidos

Dios busca a una esposa para su hijo.
Envía al Espíritu Santo para buscarla.
Es una búsqueda que no puede fallar.
La esposa responde positivamente e voluntariamente.

El Hijo ama a la esposa que el Espíritu Santo le ha buscado.

Aplicaciones:

I. Es Dios que quiere que pertenezcamos a su Hijo
1. En la misma idea que fue idea de Abraham, ¡y no de Rebeca!
2. No buscamos a Dios, y cuando empezamos a buscar, fue porque Dios nos buscaba ya.
3. El saber que viene de Dios nos asegura que Dios también nos guardará.
II. Podemos confiar en su soberanía – que él consigue lo que busca.
1. En la misma manera en que el servidor de Abraham consiguió lo que buscaba.
2. Abraham estaba convencido de que lo conseguiría.
3. Jesús dijo: “Todo lo que el Padre me da vendrá a mí” en Jn 6:37
4. Pablo, en Filipenses 1, dijo que él que comenzó esta buena obra en nosotros la llevará a cabo.
III. Estamos llamados a responder á su llamada.
1. Esto no quitó nada de la decisión que Rebeca tuvo que tomar.
2. Tampoco quita nada de la decisión que tu y yo tenemos que tomar cara al Señor. ¡Somos responsables!
3. Hebreos 3:7 “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones.”
IV. Somos también los vehículos del Espíritu Santo para buscar a las almas que formarán parte de la esposa del Hijo.
1. Igual como Eliezer, somos enviados para buscar a personas.
2. Así cumplimos tanto el papel de rebeca como de Eliezer.
3. El Espíritu trabaja en los corazones, pero se sirve de nosotros para alcanzarlos.
4. Somos los voceros
5. Somos también las ilustraciones (Es en nosotros que la esposa en potencia puede ver la riqueza del Padre y del Esposo).

lundi 3 août 2009

Sermones en Génesis - 8

Abraham e Isaac: Una Fe que Cuesta

Génesis 22

Por la fe, Abraham había sido dispuesto a creer que Dios podía darle un hijo en su vejez. Nos parece difícil, pero al menos eso no les costó nada: lo peor que podía suceder era que Abraham pareciera tonto por creer tal cosa. Pero ahora Dios le invitaba a manifestar su fe en una manera distinta.


I. Abraham demostró una fe que escucha v.1-2 y 11 “Heme aquí”
1. La fe viene de lo que se oye - Ro. 10:17
2. No se puede oír para creer ni obedecer si no escuchamos lo que Dios quiere decirnos
3. ¿Cómo escuchar?
a. Estar dispuesto a escuchar
b. Escuchar y leer lo que ya sabemos que Dios ha revelado en su Palabra
c. Leer su Palabra, haciéndonos continuamente la pregunta: “Soy yo, Señor?”
II. Abraham demostró una fe que obedece v.3ss
1. Obedeció en seguida
2. Obedeció aun que no tuviera sentido
3. Obedeció aun que le costaba lo más precioso
4. Obedeció, creyendo que Dios sabía lo que hacía!
5. Obedeció cuando Dios le dijo que se detuviera. (v.12)
III. Abraham demostró una fe que entiende He. 11:17-19
1. Abraham entendía aun si no entendía
2. Obedeció lo que parecía contradictoria
3. Obedeció, sabiendo que en el caso más extremo Dios podía devolver a Isaac a la vida
IV. La fe de Abraham recompensada Gn. 22:11-14
1. Dios proveyó, igual como proveyó el sacrificio para nosotros
2. Desde entonces se ha entendido que Dios no quiere sacrificios humanos
3. Si creemos lo que Dios nos dice claramente en su palabra, y si actuamos sobre nuestra fe, podremos estar seguros de que Dios honrará nuestra fe.

¿Cómo es tu fe? ¿Es una fe en teoría solamente? ¿O actúas sobre tu fe? Porque una verdadera fe es una fe que te empuja a la acción.

Sermones en Génesis - 7

La Fe de Abram

Génesis 15:6 “Y creó (Abram) al Señor, y le fue contado por justicia.”

¿Cuáles fueron los elementos de la fe de Abram?
Véase Romanos 4:1-3 y Hebreos 11:8-10, 16
¿Tienes dificultad en confiar en personas? ¿Te cuesta creer que las personas no te engañan? Obviamente, siendo realistas, sabemos que muchas personas nos pueden engañar; que no podemos confiar siempre en lo que nos dicen. Pero desgraciadamente, habiendo aprendido esa dura lección, ¡a veces nos cuesta, como consecuencia, confiar en Dios!
I. Confiando en su persona como lo hizo Abram (Gé. 15:6)
1. Romanos 4-3 Confió en el carácter del Señor. Eso le fue contado para justicia.
2. La confianza empieza con una relación con una persona. Así podemos escucharlo y desarrollar una confianza cada vez más grande.
II. Confiando en su palabra como lo hizo Abraham
1. Creó a la palabra del Señor. Sabía que el Señor no le mentiría.
2. Una confianza que le hizo obedecer a lo que oía. (He.11:8;16)
3. Si creemos que Dios es digno de confianza, y si creemos lo que él nos dice, entonces haremos lo que él nos indica.
III. Confiando para lo extraordinario como lo hizo Abram
1. Los dos, avanzados en edad, sin posibilidades de procrear, paro creó que Dios haría lo imposible.
2. Si es algo que Dios ha prometido, entonces él lo hará, aun que parezca imposible. Si creemos esto, tendremos paz hasta en los momentos más angustiantes, ya que si él no cambia la situación, es porque él cree que la situación debe ser así.
IV. Confiando para el futuro como lo hizo Abraham
1. Se satisfizo en vivir en tiendas mientras esperaba la promesa futura (He. 11:9-10)
2. No fue una fe para enriquecerse o tener cosas para él mismo.
3. Su fe no miraba hacia las cosas terrenales. (Gé. 14:21-24)
V. Confiando sólo en lo que prometió el Señor, como lo hizo Abram
1. Abram no buscó las promesas del rey de Sodoma.
2. Abram no creía que todo tenía que ir bien para él.
3. De nuestros días, muchos hombres quieren darnos promesas de parte del Señor, que el Señor nunca hizo.
a) Algunos lo hacen erróneamente
i. Creen que Dios quiere que todos los creyentes fieles prosperen
ii. Creen que Dios no desea que suframos
iii. No entienden el valor de las pruebas (Job, I Pedro)
b) Otros lo hacen deliberadamente, con malas intenciones.
i. Quieren enriquecerse con falsas promesas engañosas del evangelio de prosperidad. Gá. 1:8)
c) Nosotros tenemos la responsabilidad de saber discernir la diferencia entre las promesas que Dios ha hecho en su palabra, y las promesas que los hombres, que sean bien o mal intencionados, ponen en boca de Dios por medio de torcer la Palabra de Dios.

Así como creyentes, al ejemplo de Abram, somos llamados a ser hombres y mujeres de fe. De fe en lo que Dios ha prometido en su Palabra. Y para esto, tenemos la responsabilidad de conocer bien su palabra.

lundi 22 juin 2009

Dos domingos sin sermones

Este domingo, 21 de junio, y el domingo 28 de junio, no hay reunión en español. Las reuniones en español volverán a empezar el primer domingo de julio. Por tanto, durante estas dos semanas no publicamos nuevos sermones.

lundi 15 juin 2009

Sermones en Génesis - 6

INCLINADO HACIA EL MUNDO
GÉNESIS 13

¿Qué opinas de Lot? ¿Estás seguro que no escogerías las mismas cosas que él escogió? Quizá no deberíamos estar demasiado pronto para juzgar a aquel hombre.

Hay varias cosas que pueden haber empujado a Lot a escoger el mundo con su maldad:
La insatisfacción
La codicia
La oportunidad

I. La Insatisfacción
1. Comparando lo que tenían Lot y Abraham. Estas comparaciones causan querellas!
2. Abraham buscaba una ciudad celestial
3. Una tristeza 1 Reyes 21:1-4
4. El no estar contento con las circunstancias significa no estar contento con el Señor de las circunstancias
5. La insatisfacción como cristiano nos impulsa hacia el mundo.

II. La Codicia
1. Comparar lo que deseaban Lot y Abraham
2. Abraham codiciaba la bendición del Señor
3. La codicia es fruto de la insatisfacción (Dt. 5:21)
4. Es también la raíz del robo
5. La codicia implica una elección, como la de Lot, o como la de Demas (2 Ti. 4:9-10)

III. La Oportunidad
1. Lot y Abraham tenían, los dos, la misma oportunidad
2. Sólo cuando se presenta la oportunidad, se puede saber lo que hará un hombre
3. A veces nuestra separación del mundo, o con el pecado, o con el vicio, sólo existe exteriormente. Podemos ser mundanos en el corazón. Es cuando estamos en contacto directo con el mundo y sus vicios, y que la oportunidad se presenta con sus elecciones, que podemos ver cuál elección ha sido tomada ya en el corazón.

¿Qué hay en tu corazón? ¿Qué es lo que más deseas, en verdad? No pregunto lo que piensas que deberías desear, sino lo que deseas en verdad. Dios se interesa en lo que hay en lo más hondo de nuestros corazones. Porque él quiere tratar con eso, ayudarnos a desear lo que será bueno para nosotros.

lundi 8 juin 2009

Sermones en Génesis - 5

Génesis 11:1-9

El deseo de hacerse un nombre


Algunos creen que Dios tenía objeción a la idea que los hombres construyeran una torre.
Otros creen que Dios temía que los hombres pudieran, en efecto, alcanzar el cielo con una torre e inmunizarse contre el juicio!
Se interpreta que la intención de la torre era un lugar en que se pudieran escapar de un diluvio universal.

Cuando vemos la intención del proyecto, entendemos que no tenía nada que ver con esas ideas.

Entonces, ¿Qué aprendemos de todo esto para nosotros?

I. Debemos evitar hacer cosas por orgullo
(Pr. 16:18)
1. Los constructores de la torre querían mostrar el poder del hombre en su orgullo.
2. “Han comenzado la obra, y nada les hará desistir…” (11:6) NVI: “Todo lo que se propongan, lo podrán lograr”
3. Es la imagen del hombre hoy. Es cierto que Dios ha dado inteligencia a los hombres, y prácticamente no hay límites a lo que los hombres puedan conseguir en la tecnología, en potencia.
4. Pero el orgullo del hombre lo hace caer abajo.
5. Nuestro orgullo también puede causar nuestra pérdida.
6. El orgullo del hombre se enaltece contra Dios. Es como decir: “Yo soy Dios, no necesito nada más.”


II. Debemos evitar la desobediencia (Mt. 7:21)
1. “… por si fuéramos esparcido sobre la tierra” v.4 NVI: “Evitaremos ser dispersados por toda la tierra.”
2. Dios había ordenado: “Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra” (9:1)
3. Ellos pensaban frustrar el plan de Dios. El hombre siempre ha querido hacer exactamente lo contrario de lo que Dios dice.
4. Hoy en día es igual: lo que Dios dice, el hombre quiere hacer lo contrario. Y hasta nosotros como creyentes también podemos tener dificultad en someternos a la voluntad de Dios. Siempre pensamos que tenemos una mejor idea que Dios!


III. Debemos cuidarnos de buscar a otro Dios u otra solución espiritual

(Ex. 20:3)
1. “Una torre, cuyo cúspide llegue al cielo…”
2. ¿Qué es lo que querían conseguir?
a) Algunos pensaron que era una manera de ponerse tan alto ¡que podrían evitar otro diluvio universal!
b) Otros han pensado ¡que pensaban poder subir hasta el cielo para poder intimidar a Dios!
c) La realidad: se trataba de una cúspide que podía mirar hacia el cielo. Era una torre para observar las estrellas para poder predecir los tiempos. El primer intento de astrología. Querían hacer su propia religión su primera espiritualidad. Sabemos que en Babel, o Babilonia, hubo un centro importante de astrología.
d) El hombre siempre está buscando otra religión, otro Dios, nuevas supersticiones, para evitar someter sus vidas a Dios. Eso nunca cesa.


IV. Debemos cuidarnos de buscar nuestro propio camino hacia Dios

(Jn 14:6)
1. “Hagámonos un nombre”
2. “nombre” = “sem”
3. 9:26 “Bendito por el Señor mi Dios sea Sem, y sea Canaan su siervo. Engrandezca Dios a Jafet, y habite en las tiendas de Sem.”
4. Entonces, querían hacer su propio “Sem”; su propio “nombre” por el cual podrían ser salvos.
5. Hoy en día también cada cual quiere producir su propio modo de salvación. El nombre de Jesús no basta. En su orgullo el hombre quiere intentar ser escogido de otra manera. Quieren acercarse a Dios conforme a sus propias condiciones. Hechos 4:12 “No hay otro nombre bajo el cielo…”

No podemos acercarnos a Dios con nuestras propias condiciones: debemos someternos a las suyas. En todo, debemos estar dispuestos a humillarnos para saber lo que Dios quiere que hagamos, et cómo quiere que lo hagamos.

lundi 1 juin 2009

Sermones en Génesis - 4

LA FE DE NOÉ

He. 11:7

Génesis 6:6-8; 12-14; 7:1-5; 15-24; 8:13-22


En este relato, aprendemos varios principios:

1. El justo juicio de Dios sobre el pecado
2. La gracia de Dios para con el hombre por la fe
3. La protección de Dios para los suyos
4. La promesa de Dios para la tierra

I. Dios tiene un juicio justo contra el pecado
1. Dios es santo, justo, y amor
2. El pecado contra cualquier de estos principios es pecar contra Dios
3. El hecho que Dios es amor no significa que tolera cualquier cosa.
4. Es una imagen del juicio final: porque habrá un juicio final sobre toda la tierra. Cada uno tendrá que responder ante Dios del bien o del mal que haya hecho en sui cuerpo. (II Co. 5:10)
5. Un juez humano que cerrara los ojos ante un crimen sería considerado como un juez corrupto. Dios no es un juez corrupto.
II. Dios hace una diferencia entre el malo y el justo
1. Noé caminaba con Dios (igual como Enoc) v.9
2. ¿Era Noé perfecto en el sentido que nosotros lo entenderíamos? No. Pero fue considerado justo por su fe. He. 11:7
3. Fue la gracia de Dios que le puso aparte de los demás (6:8)
4. ¡Un solo hombre en toda la tierra halló gracia ante Dios!
5. Imagínense cómo sería si nadie quería saber nada de Dios, y estuviera usted solo en su convicción. Sería difícil, ¿no?
6. Hoy también, la única manera de hallar gracia ante Dios, es por la fe.
7. Esta fe se traduce en obediencia. Noé en cuanto la construcción del arca; nosotros en tantas otras maneras. (El dilema de la fe y las obras).
8. Dios no trata a todos los suyos igual. Enoc caminó con Dios y Dios lo llevó. Noé caminó con Dios, y Dios lo hizo ver y vivir el juicio sobre los hombres. Y tuvo que seguir viviendo después.
III. Dios es fiel, y protege a los suyos a través del juicio. (8:1)
1. Dios “se acordó” de Noé.
2. También “se acordará” de los suyos hoy en día. Nos guardará al día del juicio.
3. Noé y su familia tuvieron que sentir el furor de la tormenta, tuvieron que estar encerrado en el arca todo aquel tiempo, pero fueron guardados del juicio.
4. El creyente hoy tiene que vivir las dificultades de lo que pasa en el mundo, pero eso no quita que está guardado en la familia de Dios.
IV. Dios prometió no volver a destruir la tierra por un diluvio. (9:13-17)
1. El final vendrá sólo con el juicio final. Y aun entonces habrá una nueva tierra y nuevos cielos, dice la Biblia.
2. Eso implica un pacto particular con Noé y su familia.
3. El arco iris no era una invención del momento, sino una consecuencia natural de ciertas cosas: el agua que evaporaba en el aire, y el sol que brillaba á graves de aquello. Dios lo utilizó para ilustrar la permanencia de su pacto: Igual como el arco iris seguiría apareciendo, su pacto seguiría siendo vigente.


La lección en eso para nosotros:
Dios es fiel, hace lo que dice;
Dios, aun siendo amor, tiene límites a su paciencia;
Tenemos que caminar con Dios aun cuando estemos solos a hacerlo, y aun cuando no vemos la recompensa de ello.

Sermones en Génesis - 3

CAMINANDO CON DIOS

GÉNESIS 5:21

“Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén. Y caminó Enoc con Dios después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. Caminó, pues, Enoc con Dios y desapareció, porque lo llevó Dios.”
En el capítulo 6, aprendemos también que “Noé… caminó con Dios” (v.9). Los dos, tanto Enoc como Noé, llevan el testimonio de Hebreos 11 de que eran hombres de fe.
No sabemos mucho de la vida de Enoc. Seguramente cuidó de sus animales, tuvo cuidado de su familia,… en otras palabras habrá llevado una vida muy normal y corriente, salvo que caminó con Dios, lo que hace de su vida una vida extraordinaria. Fueran lo que fueran sus responsabilidades, tuvo una conversación continua con Dios. Le expresó a Dios sus alegrías, sus penas, sus confusiones, y la responsabilidad que sentía para sus hijos. Caminó con Dios.
Ser el único que toma ciertas posiciones es difícil. El estar solo con ciertas convicciones, o ser el único que no participa en ciertas cosas, para muchas personas, intimida bastante. ¿Cómo te afecta a ti? ¿Sientes, a veces, que te comprometes con el mundo, siguiendo sus actividades, sólo para no ser el único distinto? Enoc seguramente conoció esta dificultad, pero él venció. El nombre “Enoc” significa “entregado”. Parece que empezó a caminar con Dios a la edad de 65 años, cuando nació Matusalén. Quizá antes no era muy entregado, pero lo llegó a ser. Se entregó al Señor, y empezó a andar por la fe.

I. Enoc caminó fielmente con Dios durante muchos años.
1. Lo que buscamos en un héroe de la fe son grandes hazañas. Lo que vemos en Enoc, es simplemente que “caminó” con Dios. No se menciona ninguna “hazaña” en su vida. No importa lo que hagas en la vida con tal de que “caminas con Dios”. Porque si “caminas con Dios”, harás las cosas que Dios quiere que hagas.
2. Una decisión momentánea es una cosa; la perseverancia es otra.
3. A veces emprendemos un andar con el Señor, pero fácilmente flaqueamos.
4. Enoc no flaqueó durante 300 años. Hace 300 años, España estaba todavía haciendo descubrimientos en América, luchando para impedir que los ingleses y los franceses les arrebataran Norteamérica.
5. Puede parecer fácil andar cerca del Señor en medio de una excitación espiritual, pero esa excitación no dura para siempre.
6. Ahora bien, caminar con Dios todos aquellos años no significa estabilidad, o estar estancado. “Caminar” implica “progresar”. Es seguro que Enoc siguió creciendo en madurez espiritual.
7. El Señor es capaz de guardarnos hasta el fin (Fil. 1:6; 2 Ti. 1:12).
II. Enoc caminó con Dios aun estando solo.
1. El mundo pre-noáica estaba completamente alejado de Dios. Fue uno de los tiempos más terribles de la historia: el mundo estaba librado a toda clase de iniquidad. ¡El único remedio entonces, es caminar con Dios! Igual como hoy en día.
2. Ya con el nacimiento del hijo de Enoc, Matusalén, Dios había decidido destruir la tierra mediante un diluvio universal. (su nombre significa: “Cuando muere, eso ocurrirá”).
3. Enoc vivía en una sociedad bastante desarrollada. Ya se había producido instrumentos de música: había productos de bronce y de hierro; barcos, arte, etc. En medio de este mundo bastante desarrollado, y satisfecho de sí, Enoc andaba con Dios - ¡solo! – “¡uno más Dios es igual a una mayoría!”
4. Sin duda acusaron a Enoc de ser “estrecho”, o “cerrado”, y “pasado de moda”.
5. Hay creyentes que se quejan de estar solos al andar con el Señor.
a. Es verdad que se necesita comunión fraternal
b. Hay que intentar aprovechar todas las oportunidades posibles.
c. Un trozo de carbón ardiente, cuando está sola, se apagará.
6. Pero alguien que está verdaderamente fundado en el Señor, sabrá caminar a solas también, cuando sea necesario. (¡pero no escogerá esa opción!)
7. A veces hay que permanecer fieles en la obediencia al Señor, aun cuando los demás hermanos en la fe no ven necesaria tal obediencia.
8. La tendencia de hacer como vemos hacer a los demás: si otros creyentes hacen cosas que no aprobamos, a lo largo, acabamos haciendo lo mismo. Pero no debe ser así.
III. Enoc caminó con Dios – implica una relación con Dios.
1. Lo que Dios más quiere con nosotros es una buena relación.
2. “Amarás al Señor tu Dios….”
3. Para caminar con Dios, debemos mantenernos al paso sin correr por delante, ni quedar atrás. Mientras lo hacemos, hablamos con el Señor, le escuchamos, y disfrutamos de su presencia. Confiamos en su guía para el futuro que no vemos. No es sólo la destinación que importa, sino el viaje que hacemos juntos.
4. Debemos examinarnos a saber si nuestro caminar es sólo “en Dios”, es decir, una religión perfecta, pero sin relación, o si es un caminar “con Dios”, es decir una relación, una amistad, con Dios.
5. Siempre respetando, pero dejando de limitarnos a, una lista de normas y detalles, esforcémonos a desarrollar una relación de amistad con Dios, en la cual podremos hablar libremente con él, y oír su voz en nuestro corazón.
IV. Enoc caminó con Dios y Dios lo llevó.
1. Al caminar con Dios hay un fin.
2. Al caminar con Dios no hay fin.
3. El “fin” de Enoc era debido a su fe.
4. Si perteneces a Dios, tú también serás trasladado al Cielo: sea después de tu muerte, sea antes. 1 Ts 4:13:ss; 1 Co. 15:51-52.

¿Cómo es tu caminar con Dios? ¿Estás dispuesto y capaz de tomar posiciones solo, frente a la indiferencia, a la oposición, o al desprecio de los demás? ¿Estás dispuesto a seguir al Señor aunque a nadie le importa lo que hagas? Es lo que eres cuando estás solo, lo que decide lo que eres en la realidad.

Sermones en Génesis - 2

¿QUÉ ERES TÚ PARA TU HERMANO?

Génesis 4:9


“¿Dónde está… tu hermano? … No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?”
Caín demostraba la indiferencia en cuanto a la suerte de su hermano.
¿Cuál es nuestra responsabilidad, como cristiano, como miembro del cuerpo de Cristo, como hermano o hermana, hacia los demás?

I. El peligro de ser despreocupado en lo que concierne nuestro hermano
1. En el caso de Caín, era simulado
2. Despreocupado = insensato Ef. 5:15
3. Despreocupado – en cuanto a su condición espiritual
4. El hecho de ser despreocupado no impide de hablar de la persona a otros
II. El peligro de mostrar maldad hacia el hermano
1. Para Caín, eso fue al extremo
2. Por envidia, o por venganza Fil. 2; Ro. 12:17-19
3. Nuestra membresía en la iglesia nos compromete a abstenernos de eso
4. Es posible tener una malicia silenciosa
5. ¿Hacia cuál hijo de Dios mostró malicia Jesús? (1 P. 2:22-25)
III. El peligro de ser una piedra de tropiezo para tu hermano
1. Caín, el mayor, fue una mala influencia
2. Es el contrario de querer edificar Ef. 4:29
3. Lo que puede hacer vuestra conversación: negativo Sal 141:3
4. Lo que puede hacer vuestra conversación: POSITIVO
5. Después de que un cristiano ha estado contigo por algún tiempo, ¿será más cerca del Señor, más fiel, más feliz como cristiano, más una ayuda para otros? Eso es tu responsabilidad. Gá 6:2

Así, aun si como creyentes pensamos que no tenemos nada que temer en nosotros mismos en cuanto al pecado de Caín, eso no quita que tenemos mucho que aprender de esta situación tenemos que estar en guardia. Porque todas las historias de las Escrituras están allí para ejemplo nuesto.

Sermones en Génesis - 1

EL PODER DEL PECADO
GÉNESIS 3:1-19
¿Has pensado alguna vez que habría sido maravilloso si sólo Adán y Eva nunca hubieran pecado? Si sólo hubieran obedecido a Dios en Edén! El único problema es que ellos eran representantes nuestros. Hicieron exactamente lo que habríamos hecho nosotros. Por esta razón pecaron. Eran nuestros padres en un sentido muy real. Pero, ¿por qué pecamos? ¿Cómo podemos resistir al pecado? Reconocemos el poder del pecado, y de las tentaciones, y nos cuesta terriblemente no sólo resistir, sino reconocer que podemos resistir. Pero estamos llamados a resistir al pecado. Cada creyente debe resistir al poder del pecado, reconociendo las verdades básicas que aprendemos en Génesis 3:1-9.
I. Reconociendo la sutilidad de las tentaciones
1. Si no pareciera atractiva no sería una tentación
2. El pecado a menudo viene disfrazado de buenas intenciones
3. Generalmente cuando haces algo mal, te estás justificando en alguna manera: “es con buena intención”, o “en mi caso es justificable”, o “No es nada importante”.
4. Pero es importante, y la desobediencia nunca es justificable.
II. Reconociendo la fuente de las tentaciones
1. El diablo
a. El enemigo de Dios
b. El enemigo de neustras almas
2. Reconociendo la maldad de las tentaciones
a. Viene con el propósito de destruir todo lo bueno y todo lo hermoso
b. El pecado va en contra de todo lo que es amor, paz, etc.
3. Reconocerlo es enfrentarse a él Stg 4:7
III. Reconociendo el resultado del pecado
1. Muerte Ro. 6:23
2. Tristeza
3. Condenación
4. Irreparable
5. Cuando pecamos nos hacemos esclavos del pecado. Es fácil hacerse esclavo: pero no se puede liberar luego.
IV. Reconociendo la posibilidad de no pecar (He. 4:14-16)
1. Tenemos un sumo sacerdote que está a nuestro lado.
2. Cierto que todos pecan, y no llegamos a un punto en la vida cristiana en que nunca pecamos. Pero ante una tentación de pecar tenemos que reconocer que no estamos obligados de pecar.
3. Es nuestra elección de presentar nuestros miembros al pecado o no (Ro. 6:13)
4. No dejar reinar el pecado (Ro. 6:12). Porque si elegimos de desobedecer a Dios en un asunto cualquiera, nos estamos haciendo esclavos del pecado. Nos estamos entregando al pecado para que domine sobre nosotros.
5. El pecado no ha de enseñorearse de nosotros, porque somos muertos al pecados y vivos para Cristo (Ro. 6:14; 6:6, 11)

Cristo murió en la cruz para destruir las obras del diablo, para romper el poder del pecado (1 Juan 3:8b). Primero, mediante la sangre de la cruz, rompió el poder del pecado de condenarnos. Destruyó el acta de condenación sobre nosotros. Pero destruyó también todo el poder de Satanás. El diablo no puede “hacernos pecar”. Somos “más que vencedores por medio de aquel que nos amó” (Ro. 8:37).