Nota: Éste es el último sermón en español hasta que volvamos a empezar nuestras reuniones en español en Mayo. Todavía se puede leer sermones en francés en "Une Lumière dans le Nord". ¡Que pasen un buen invierno!
La Capacidad Visual de José
Génesis 45
José perdona a sus hermanos.
José es capaz de ver el plan de Dios en su vida.
45:4-5 “No os entristezcáis…”
El verdadero secreto de la felicidad es el ser capaz de ver la mano de Dios en todos los aspectos de nuestras vidas (v. 7-8). José fue capaz. Hasta en la peor maldad de sus hermanos, José estuvo capaz de ver la mano de Dios.
¿Cómo podemos ver la mano de Dios en los acontecimientos trágicos?
I. Cuando sabemos perdonar (la condición para tener vista)
1. Obviamente, José ya había perdonado. ¿Cuándo?
a. Posiblemente durante su tiempo como esclavo en casa de Potifar
b. Posiblemente durante su período en la cárcel
c. Posiblemente después de que había visto a sus hermanos y se dio cuenta que todavía estaban atormentados por lo que habían hecho
d. Lo más probable es que perdonó por etapas. Hay una profundidad progresiva en el perdón.
2. Cuando no perdonamos, estamos cegados, y no podemos ver la mano de Dios: sólo la mano de nuestro ofensor
3. Cuando no perdonamos, somos nosotros que no somos libres. Seguimos siendo víctimas.
4. Cuando perdonamos, vemos del punto de vista de Dios, y llegamos a ser vencedores, libres de todo lo que el verdadero enemigo quiere hacernos.
II. Cuando sabemos creer (creer que Dios es soberano y que hace todas las cosas bien.)
1. José nunca dejó de confiar en Dios: como esclavo en casa de Potifar, como preso en la cárcel, en su exaltación como gobernador. Por eso pudo ver la mano y la soberanía de Dios.
2. Es nuestra falta de fe que nos hace ciego.
3. Para el mundo inconverso, les parece que la fe hace cerrar los ojos.
4. Hemos aprendido que la fe hace abrir los ojos. Nos hace ver lo invisible.
III. Cuando sabemos esperar (¡es el tiempo que muestra el fin! ¡Hay que esperar hasta el fin de la historia!)
1. Fue sólo tras muchos años de soledad y decepciones que José pudo ver el resultado de todo.
2. Si hubiera abandonado su fe en Dios durante aquellos años, se habría perdido un gran gozo.
3. José no tenía Biblia. Nosotros, sí. ¡Y hemos visto el fin de la historia! ¡Y sale bien!
Para tener una buena vista espiritual, pues, es necesario seguir el ejemplo de José. Hay, primero, que saber perdonar. Sino, no se puede ver las cosas desde el punto de vista de Dios. Luego, hay que creer en la soberanía de Dios. Así se puede entender que todas las cosas contribuyen al bien de aquellos que aman a Dios. Finalmente, es necesario saber esperar – se llama eso también perseverancia, o paciencia. El saber que el fin de la historia no ha sido escrito todavía, y por tanto no se puede hablar de tragedia.
mercredi 2 décembre 2009
dimanche 29 novembre 2009
Sermones en Génesis - 21
José y su Familia
LAS CONDICIONES EN
LA FAMILIA DE DIOS
Génesis 42-43
Lectura:
42:1-26
43:1-15
43:26-34
Aprendemos que:
I. A veces las desgracias nos hacen reflexionar sobre nuestra vida pasada 42:21
1. Para los hermanos de José, se encontraban en una situación en que no veían salida
2. Ya no estaban en control de su destino
3. Cuando no sabemos qué hacer, empezamos a reflexionar seriamente sobre lo más importante.
II. Dios no quiere nuestras obras para ser aceptados por él 42:25
1. José no podía aceptar que sus hermanos pagaran por lo que les daba.
2. Tenía planes más grandes para ellos.
3. ¡Dios quiere que seamos familia: no quiere que paguemos para formar parte!
4. Éf. 2:8-10
III. El miedo es a menudo un elemento necesario para que conozcamos a Dios 42:28
1. El susto hizo que no olvidaran su problema
2. Nosotros necesitamos aprender á tener miedo a Dios antes de apreciarlo como Padre amante
3. El principio de la sabiduría es el temor de Dios.
IV. Muchas veces, es en momentos de desesperanza que llegamos a acercarnos a Dios 43:14
1. Mientras podía, Jacob siguió resistiendo ir a Egipto donde vería a José
2. Mientras podemos, solemos resistir acercarnos a Dios
3. Igual como Jacob, no nos damos cuenta que resistimos contra nuestro bien
4. ¡Dios tiene que ponernos en apuros antes de que podamos ser lo suficiente desesperados para acudir a él!
5. ¿Quizá es lo que te sucedió a ti?
V. La familia de Dios es a menudo una abominación a los ojos del mundo. 43:32
1. ¡Ni siquiera José, gobernador de todo Egipto, podía comer con los egipcios!
2. Nunca se nos ha dicho que ser de la familia de Dios en el mundo sería cosa fácil.
3. “El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor” (Mt. 10:24) Como Jesús fue rechazado, sería normal que lo fuéramos nosotros también.
¡Creo que aun con todas las dificultades, vale más que la pena formar parte de la familia de Dios!
LAS CONDICIONES EN
LA FAMILIA DE DIOS
Génesis 42-43
Lectura:
42:1-26
43:1-15
43:26-34
Aprendemos que:
I. A veces las desgracias nos hacen reflexionar sobre nuestra vida pasada 42:21
1. Para los hermanos de José, se encontraban en una situación en que no veían salida
2. Ya no estaban en control de su destino
3. Cuando no sabemos qué hacer, empezamos a reflexionar seriamente sobre lo más importante.
II. Dios no quiere nuestras obras para ser aceptados por él 42:25
1. José no podía aceptar que sus hermanos pagaran por lo que les daba.
2. Tenía planes más grandes para ellos.
3. ¡Dios quiere que seamos familia: no quiere que paguemos para formar parte!
4. Éf. 2:8-10
III. El miedo es a menudo un elemento necesario para que conozcamos a Dios 42:28
1. El susto hizo que no olvidaran su problema
2. Nosotros necesitamos aprender á tener miedo a Dios antes de apreciarlo como Padre amante
3. El principio de la sabiduría es el temor de Dios.
IV. Muchas veces, es en momentos de desesperanza que llegamos a acercarnos a Dios 43:14
1. Mientras podía, Jacob siguió resistiendo ir a Egipto donde vería a José
2. Mientras podemos, solemos resistir acercarnos a Dios
3. Igual como Jacob, no nos damos cuenta que resistimos contra nuestro bien
4. ¡Dios tiene que ponernos en apuros antes de que podamos ser lo suficiente desesperados para acudir a él!
5. ¿Quizá es lo que te sucedió a ti?
V. La familia de Dios es a menudo una abominación a los ojos del mundo. 43:32
1. ¡Ni siquiera José, gobernador de todo Egipto, podía comer con los egipcios!
2. Nunca se nos ha dicho que ser de la familia de Dios en el mundo sería cosa fácil.
3. “El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor” (Mt. 10:24) Como Jesús fue rechazado, sería normal que lo fuéramos nosotros también.
¡Creo que aun con todas las dificultades, vale más que la pena formar parte de la familia de Dios!
samedi 21 novembre 2009
Sermones en Génesis - 20
Humillado y Levantado
Génesis 41
José había sido el último nacido en su familia (hasta el nacimiento de Benjamín) – llegó a ser el preferido de su padre.
José fue vendido como esclavo en la casa de Potifar – llegó a ser el jefe de todos los servidores.
José fue puesto en la cárcel. – Lo pusieron a cargo de toda la cárcel.
José era un extranjero en Egipto. – Llegó a ser el gobernador de todo aquel país que dominaba el mundo en su tiempo.
Cosa interesante: Cuando José es esclavo, leemos que Dios está con él.
Cuando José está en la cárcel, leemos que Dios está con él.
Pero cuando José es gobernador de todo Egipto, aunque seguramente Dios sigue estando con él, el texto no lo afirma específicamente.
Nosotros, cuando todo va bien, solemos decir: ¡Dios estaba conmigo! Pero cuando las cosas van mal, decimos ¿Pero, dónde está Dios en todo esto?
Otra cosa que vemos:
José está humillado al extremo, pero acabará siendo puesto por encima de todos.
¿A quién nos hace pensar? ¡A Cristo! (Filipenses 2:5-11) Y nosotros, como José, estamos en Cristo.
Por tanto:
I. No debemos despreciar a aquel que parece serde condición humilde.
1. Algunos piensan que si eres pobre, o si todo te va mal, es que no eres muy importante.
2. Puedes pensar que el millonario tiene más importancia que aquel que pide por las calles. No es cierto.
II. No debemos sentir que Dios no está con nosotros cuando todo anda mal.
1. No está más con nosotros cuando las cosas van bien que cuando van mal.
2. Dios está con nosotros de manera incondicional. Nuestra fe también debe ser incondicional.
3. Necesitamos aprender a ver las cosas conforme a los propósitos de Dios y no conforme a nuestros propósitos temporales.
III. Debemos creer que Dios puede sacar su gloria aun cuando todo va mal.
1. Jesús fue glorificado, y ¡nosotros con él!
2. Su gloria vino como consecuencia de sus sufrimientos.
3. Seamos pacientes, y esperamos: ¡el fin de la historia no ha sido escrito, todavía! – o al menos, ¡no ha sido leído!
Romanos 8:18
“Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.”
Santiago 1:2
“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas.”
Génesis 41
José había sido el último nacido en su familia (hasta el nacimiento de Benjamín) – llegó a ser el preferido de su padre.
José fue vendido como esclavo en la casa de Potifar – llegó a ser el jefe de todos los servidores.
José fue puesto en la cárcel. – Lo pusieron a cargo de toda la cárcel.
José era un extranjero en Egipto. – Llegó a ser el gobernador de todo aquel país que dominaba el mundo en su tiempo.
Cosa interesante: Cuando José es esclavo, leemos que Dios está con él.
Cuando José está en la cárcel, leemos que Dios está con él.
Pero cuando José es gobernador de todo Egipto, aunque seguramente Dios sigue estando con él, el texto no lo afirma específicamente.
Nosotros, cuando todo va bien, solemos decir: ¡Dios estaba conmigo! Pero cuando las cosas van mal, decimos ¿Pero, dónde está Dios en todo esto?
Otra cosa que vemos:
José está humillado al extremo, pero acabará siendo puesto por encima de todos.
¿A quién nos hace pensar? ¡A Cristo! (Filipenses 2:5-11) Y nosotros, como José, estamos en Cristo.
Por tanto:
I. No debemos despreciar a aquel que parece serde condición humilde.
1. Algunos piensan que si eres pobre, o si todo te va mal, es que no eres muy importante.
2. Puedes pensar que el millonario tiene más importancia que aquel que pide por las calles. No es cierto.
II. No debemos sentir que Dios no está con nosotros cuando todo anda mal.
1. No está más con nosotros cuando las cosas van bien que cuando van mal.
2. Dios está con nosotros de manera incondicional. Nuestra fe también debe ser incondicional.
3. Necesitamos aprender a ver las cosas conforme a los propósitos de Dios y no conforme a nuestros propósitos temporales.
III. Debemos creer que Dios puede sacar su gloria aun cuando todo va mal.
1. Jesús fue glorificado, y ¡nosotros con él!
2. Su gloria vino como consecuencia de sus sufrimientos.
3. Seamos pacientes, y esperamos: ¡el fin de la historia no ha sido escrito, todavía! – o al menos, ¡no ha sido leído!
Romanos 8:18
“Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.”
Santiago 1:2
“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas.”
Sermón sobre Génesis - 19
José y la Esposa de Potifar
Génesis 39
Aprendemos que el hecho de ser fiel al Señor no siempre nos sale bien en apariencia.
v.2 “El Señor estaba con José”
v.21 “El Señor estaba con José”
¡Cualquiera habría dicho que Dios había abandonado a José! Rechazado por sus hermanos, vendido como esclavo en una tierra lejano, ¡y dicen que Dios estaba con él! ¿Sería una broma de mal gusto? Y luego, aun cuando José se esfuerza a obedecer a Dios, le echan en la cárcel por un crimen del cual era completamente inocente. ¡Y aún allí, dicen que Dios estaba con él! Yo no me atrevería decir eso a alguien que estuviera sufriendo las cosas que José sufría. Pero el hecho que Dios esté con alguien no se manifiesta en la misma manera en que solemos pensar hoy.
I. En cualquier circunstancia, debemos ser fieles y servir bien vv.1-6
1. Si creemos en la soberanía de Dios, podemos creer que las circunstancias vienen de él
2. Podemos creer que sirviendo en las circunstancias, estamos sirviendo a Dios
II. Con cualquier tentación debemos resistir y ser fieles a Dios vv. 7-12
1. El tentador quiere destruir todo lo que Dios hace por nosotros
2. El tentador nos ataca por nuestros puntos débiles
3. No hay tentación á la cual no podamos resistir por el Señor según I Co. 10:13
4. José tuvo en cuenta a su amo, pero aun más, tuvo en cuenta a Dios.
III. Con cualquier consecuencia debemos seguir siendo fieles a Dios vv.13-23
1. Las consecuencias de la fidelidad de José fueron nefastas.
2. José podría haber caído en amargura, preguntando: “¿Qué me sirve, obedecer a Dios?”
3. José siguió siendo fiel a Dios en la cárcel, y aprendemos que Dios aun estaba con él. ¡Nunca le había abandonado!
4. En los cuentos de Narnia de C.S. Lewis, hay la historia de un niño que se había escapado para volver a su país de origen. Pasó toda clase de aventuras espantosas: En un caso se escapó de un león que rugía, y acabó juntándose con otra viajera. En otro caso, justo cuando llegaban a destino, un león corría tras él y por poco se escapaba. Le parecía que todo le iba en contra. Más tarde, errando perdido en la niebla, oyó una voz que le hablaba, le consolaba, y le pedía que contara su historia. Cuando habló de esas dos aventuras, la voz le dijo: “Yo fui el león que os hizo acercar uno a otra, para que ni uno ni otra fuisteis solos.” Y luego “Yo fui el león quien os obligó ir con más prisa al final, porque los enemigos se acercaban por el desierto para atacar Narnia.” El niño tuvo que aprender que en las circunstancias que él veía como siendo más horribles, había un poder benévolo que dirigía todo para su bien.
¡Los planes de Dios no son los nuestros! Nosotros pensamos que somos el centro del universo, y que los planes de Dios deben centrarse en nuestro bien inmediato. Dios tiene planes que van mucho más allá de nosotros, y a veces debemos sufrir toda clase de indignidades para que su plan se lleve a cabo.
Génesis 39
Aprendemos que el hecho de ser fiel al Señor no siempre nos sale bien en apariencia.
v.2 “El Señor estaba con José”
v.21 “El Señor estaba con José”
¡Cualquiera habría dicho que Dios había abandonado a José! Rechazado por sus hermanos, vendido como esclavo en una tierra lejano, ¡y dicen que Dios estaba con él! ¿Sería una broma de mal gusto? Y luego, aun cuando José se esfuerza a obedecer a Dios, le echan en la cárcel por un crimen del cual era completamente inocente. ¡Y aún allí, dicen que Dios estaba con él! Yo no me atrevería decir eso a alguien que estuviera sufriendo las cosas que José sufría. Pero el hecho que Dios esté con alguien no se manifiesta en la misma manera en que solemos pensar hoy.
I. En cualquier circunstancia, debemos ser fieles y servir bien vv.1-6
1. Si creemos en la soberanía de Dios, podemos creer que las circunstancias vienen de él
2. Podemos creer que sirviendo en las circunstancias, estamos sirviendo a Dios
II. Con cualquier tentación debemos resistir y ser fieles a Dios vv. 7-12
1. El tentador quiere destruir todo lo que Dios hace por nosotros
2. El tentador nos ataca por nuestros puntos débiles
3. No hay tentación á la cual no podamos resistir por el Señor según I Co. 10:13
4. José tuvo en cuenta a su amo, pero aun más, tuvo en cuenta a Dios.
III. Con cualquier consecuencia debemos seguir siendo fieles a Dios vv.13-23
1. Las consecuencias de la fidelidad de José fueron nefastas.
2. José podría haber caído en amargura, preguntando: “¿Qué me sirve, obedecer a Dios?”
3. José siguió siendo fiel a Dios en la cárcel, y aprendemos que Dios aun estaba con él. ¡Nunca le había abandonado!
4. En los cuentos de Narnia de C.S. Lewis, hay la historia de un niño que se había escapado para volver a su país de origen. Pasó toda clase de aventuras espantosas: En un caso se escapó de un león que rugía, y acabó juntándose con otra viajera. En otro caso, justo cuando llegaban a destino, un león corría tras él y por poco se escapaba. Le parecía que todo le iba en contra. Más tarde, errando perdido en la niebla, oyó una voz que le hablaba, le consolaba, y le pedía que contara su historia. Cuando habló de esas dos aventuras, la voz le dijo: “Yo fui el león que os hizo acercar uno a otra, para que ni uno ni otra fuisteis solos.” Y luego “Yo fui el león quien os obligó ir con más prisa al final, porque los enemigos se acercaban por el desierto para atacar Narnia.” El niño tuvo que aprender que en las circunstancias que él veía como siendo más horribles, había un poder benévolo que dirigía todo para su bien.
¡Los planes de Dios no son los nuestros! Nosotros pensamos que somos el centro del universo, y que los planes de Dios deben centrarse en nuestro bien inmediato. Dios tiene planes que van mucho más allá de nosotros, y a veces debemos sufrir toda clase de indignidades para que su plan se lleve a cabo.
lundi 5 octobre 2009
Sermones en Génesis - 18
José y sus Sueños
Génesis 37
José es la figura por excelencia de la persona de Cristo. En este capítulo vemos:
1. Su relación privilegiada con su padre
2. El odio por parte de sus hermanos
3. El hecho de ser vendido
4. El hecho de ser librado entre manos de paganos
Esto no significa que José fuera perfecto como Cristo. Todo lo contrario. Era un pecador, igual como todo ser humano. Sólo que en los relatos sobre su vida que encontramos en Génesis, vemos muchos paralelos, en sus vida terrenal y humana, con el aspecto espiritual y divina de la vida de Cristo. Es como una imagen. Algunos lo llaman un “tipo”. (La “tipología” es el estudio de esos tipos de Cristo en el Antiguo testamento. Algunos encuentran este estudio como siendo exagerado.)
En el caso de José,
Igual como éste tuvo una relación privilegiada con su padre, Cristo tenía una relación especial con el Padre celestial.
Igual como José fue odiado por sus hermanos, que no compartían el corazón de su padre, Cristo fue odiado por sus hermanos, la nación judía, que no compartían el corazón del Padre celestial.
Igual como José fue vendido por su hermano Judá, Cristo fue vendido por Judas Iscariote.
Igual como José fue librado entre paganos, Cristo también fue librado a los gentiles.
Igual como José dio testimonio a sus hermanos de sus sueños, Cristo también dio testimonio a la verdad (Juan 18:37) y fue odiado por aquello.
Una ironía en esta historia, es que Jacob y Esaú tuvieron sus problemas porque su padre y madre tenían sus preferidos. Y ahora Jacob tiene a José como preferido. ¡La historia se repite, tristemente!
Por tanto nosotros, como creyentes, debemos
I. Buscar una relación privilegiada con el Padre Celestial
1. José tenía una relación de preferencia con su padre
2. Tenía también una relación con Dios, ya que Dios le hablaba en sueños.
3. Nosotros podemos y debemos cultivar una relación con Dios, leyendo supalabra, hablando con él, y obedeciéndole.
II. Rechazar las malas acciones de los demás, aun aquellos que son cercanos a nosotros (v.2)
1. A veces, en nuestro afán de no juzgar a los demás, podemos caer en la trampa de justificarlos.
2. A veces, cuando son miembros de nuestras propias familias, podemos intentar justificar una mala conducta.
III. Cuidarnos de no mantener rencor o envidia en nuestros corazones, ya que esto producirá acciones de las cuales nos avergonzaremos. Vv.19-20
1. El crimen que sus hermanos contemplaron no fue el resultado de una ira súbita. Fue más bien el fruto de años de rencor y envidia. Cuando llegó la ocasión, actuaron.
2. La maldad se pondrá cada vez peor, ya que consolarán a su padre como hipócritas en vez de tener piedad de él y decirle la verdad.
3. Cuando cultivamos malos sentimientos, cosecharemos malas acciones.
4. Las malas acciones se desarrollarán en peores actitudes aún. Nos vamos endureciendo.
IV. Reconocer que cuando sentimos la necesidad de esconder algo, es porque hemos actuado mal. vv.31-32
1. Los hijos de Jacob le presentaron la túnica de José teñida con la sangre de una cabrita.
2. El corazón de Jacob fue destrozado por la mentira.
3. Si bien sintieron que la mentira era necesaria era porque sabían muy bien que sus acciones habían sido malas. Quizá se justificaban en sus corazones, pero el hecho de encubrirlo demuestra que sabían lo mal que habían hecho.
4. Nosotros, cuando sentimos la necesidad de encubrir nuestras acciones, es porque al fondo sabemos que actuamos mal.
Aprendemos mucho de la vida de José - en parte por el paralelo con la vida de Cristo, y en parte por el ejemplo - su buen ejemplo y el mal ejemplo de sus hermanos. Obviamente podemos criticar el hecho que su padre no fue muy sabio en diferenciarlo de los demás - debería haberlos tratado todo igual. Él mismo estuvo sembrando el odio y la envidia al hacer eso. Podemos verlo como otra lección para nosotros. Pero aún más, vemos las lecciones que aprendemos de lo que sucedió a José. Y la lección suprema se resuma en Proverbios 4:23 “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.”
Génesis 37
José es la figura por excelencia de la persona de Cristo. En este capítulo vemos:
1. Su relación privilegiada con su padre
2. El odio por parte de sus hermanos
3. El hecho de ser vendido
4. El hecho de ser librado entre manos de paganos
Esto no significa que José fuera perfecto como Cristo. Todo lo contrario. Era un pecador, igual como todo ser humano. Sólo que en los relatos sobre su vida que encontramos en Génesis, vemos muchos paralelos, en sus vida terrenal y humana, con el aspecto espiritual y divina de la vida de Cristo. Es como una imagen. Algunos lo llaman un “tipo”. (La “tipología” es el estudio de esos tipos de Cristo en el Antiguo testamento. Algunos encuentran este estudio como siendo exagerado.)
En el caso de José,
Igual como éste tuvo una relación privilegiada con su padre, Cristo tenía una relación especial con el Padre celestial.
Igual como José fue odiado por sus hermanos, que no compartían el corazón de su padre, Cristo fue odiado por sus hermanos, la nación judía, que no compartían el corazón del Padre celestial.
Igual como José fue vendido por su hermano Judá, Cristo fue vendido por Judas Iscariote.
Igual como José fue librado entre paganos, Cristo también fue librado a los gentiles.
Igual como José dio testimonio a sus hermanos de sus sueños, Cristo también dio testimonio a la verdad (Juan 18:37) y fue odiado por aquello.
Una ironía en esta historia, es que Jacob y Esaú tuvieron sus problemas porque su padre y madre tenían sus preferidos. Y ahora Jacob tiene a José como preferido. ¡La historia se repite, tristemente!
Por tanto nosotros, como creyentes, debemos
I. Buscar una relación privilegiada con el Padre Celestial
1. José tenía una relación de preferencia con su padre
2. Tenía también una relación con Dios, ya que Dios le hablaba en sueños.
3. Nosotros podemos y debemos cultivar una relación con Dios, leyendo supalabra, hablando con él, y obedeciéndole.
II. Rechazar las malas acciones de los demás, aun aquellos que son cercanos a nosotros (v.2)
1. A veces, en nuestro afán de no juzgar a los demás, podemos caer en la trampa de justificarlos.
2. A veces, cuando son miembros de nuestras propias familias, podemos intentar justificar una mala conducta.
III. Cuidarnos de no mantener rencor o envidia en nuestros corazones, ya que esto producirá acciones de las cuales nos avergonzaremos. Vv.19-20
1. El crimen que sus hermanos contemplaron no fue el resultado de una ira súbita. Fue más bien el fruto de años de rencor y envidia. Cuando llegó la ocasión, actuaron.
2. La maldad se pondrá cada vez peor, ya que consolarán a su padre como hipócritas en vez de tener piedad de él y decirle la verdad.
3. Cuando cultivamos malos sentimientos, cosecharemos malas acciones.
4. Las malas acciones se desarrollarán en peores actitudes aún. Nos vamos endureciendo.
IV. Reconocer que cuando sentimos la necesidad de esconder algo, es porque hemos actuado mal. vv.31-32
1. Los hijos de Jacob le presentaron la túnica de José teñida con la sangre de una cabrita.
2. El corazón de Jacob fue destrozado por la mentira.
3. Si bien sintieron que la mentira era necesaria era porque sabían muy bien que sus acciones habían sido malas. Quizá se justificaban en sus corazones, pero el hecho de encubrirlo demuestra que sabían lo mal que habían hecho.
4. Nosotros, cuando sentimos la necesidad de encubrir nuestras acciones, es porque al fondo sabemos que actuamos mal.
Aprendemos mucho de la vida de José - en parte por el paralelo con la vida de Cristo, y en parte por el ejemplo - su buen ejemplo y el mal ejemplo de sus hermanos. Obviamente podemos criticar el hecho que su padre no fue muy sabio en diferenciarlo de los demás - debería haberlos tratado todo igual. Él mismo estuvo sembrando el odio y la envidia al hacer eso. Podemos verlo como otra lección para nosotros. Pero aún más, vemos las lecciones que aprendemos de lo que sucedió a José. Y la lección suprema se resuma en Proverbios 4:23 “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.”
mardi 29 septembre 2009
Sermones en Génesis - 17
RETORNO A BETEL
Génesis 35
Propósitos:
Demostrar que con todos los caminos que un hombre puede seguir, siempre tendrá que volver al lugar de salida.
Demostrar que siempre hay que volver al principio del encuentro con Dios.
La iniciativa que Dios toma.
La reacción humana bastante débil (¡Jacob no había sido siempre fiel a su promesa hasta aquí!)
“Levántate y sube a Betel y quédate allí; y haz allí un altar al Dios que te apareció cuando huías de tu hermano Esaú” (v.1)
Jacob vivía a Siquem, y Betel era unos 1,000 pies más alto, en el camino hacia Jerusalén, Belén y Hebron. Era el lugar donde Dios había aparecido inicialmente a Jacob, y donde Jacob había hecho una promesa solemne a Dios. Pero Jacob parecía haber olvidado aquel lugar. El lugar de compromiso hacia Dios. Había dejado de lado demasiado tiempo el altar del Señor; el énfasis espiritual había sido ausente de su vida.
I. Jacob había sido demasiado involucrado en su desarrollo material para ocuparse de lo espiritual.
1. Se había escapado de su suegro para conservar sus ganancias materiales.
2. Había sido dispuesto a hacer promesas al Señor cuando estaba materialmente en dificultades.
3. Muy a menudo cuando estamos en dificultades, acojamos con gusto las intervenciones de Dios, pero cuando tenemos algo, concentramos tanto en proteger lo que hemos adquirido que nos olvidamos del Señor. Hasta resentimos que el Señor intervenga en nuestras vidas. Al menos, en estge caso Jacob obedeció.
4. Jacob había conocido al Señor cuando estaba en dificultad; ahora necesitaba conocerlo cuando estaba en prosperidad.
II. Los problemas de Siquem y de sus hijos podían ser un incentivo para buscar al Señor.
1. Los hijos de Jacob habían matado a los hombres de Siquem, y Jacob temía que eso vendría contra él.
2. Era obvio que Jacob había perdido el control de sus hijos.
3. Á veces, son en momentos así que Dios consigue hablar a nuestros corazones. Si no, somos demasiado sordos espiritualmente.
III. Necesitaba renovar su compromiso con el Señor. Vv.2-7
1. Se levantó inmediatamente para hacer el viaje
2. Hizo que su familia medio pagana se purificare de sus ídolos.
3. Tuvo que olvidar su confianza en la herencia de su suegro y confiar más bien en el Señor.
4. Á veces nosotros nos agarramos tanto a ciertas cosas en nuestras vidas, que no queremos confiar plenamente en Dios.
5. Edificó el altar al Señor, a Betel (v. 7)
6. Fue entonces que Dios renovó su compromiso con Jacob (v.9-13)
7. Muy a menudo tenemos la impresión que Dios se ha olvidado de sus promesas. O que se ha alejado de nosotros, no sentimos una comunión íntima con él. ¡Pero no es Dios que se ha movido! Tan pronto como nosotros nos acercamos a él, él se acerca a nosotros. (Stg.4:8)
¿Qué tal está tu relación con Dios? ¿Acaso necesitarías volver a Betel, a tu lugar, espiritualmente, de tu primer encuentro con Dios? A veces nos hará bien de volver atrás, y examinar nuestro caminar con Dios a la luz de aquel primer encuentro.
Génesis 35
Propósitos:
Demostrar que con todos los caminos que un hombre puede seguir, siempre tendrá que volver al lugar de salida.
Demostrar que siempre hay que volver al principio del encuentro con Dios.
La iniciativa que Dios toma.
La reacción humana bastante débil (¡Jacob no había sido siempre fiel a su promesa hasta aquí!)
“Levántate y sube a Betel y quédate allí; y haz allí un altar al Dios que te apareció cuando huías de tu hermano Esaú” (v.1)
Jacob vivía a Siquem, y Betel era unos 1,000 pies más alto, en el camino hacia Jerusalén, Belén y Hebron. Era el lugar donde Dios había aparecido inicialmente a Jacob, y donde Jacob había hecho una promesa solemne a Dios. Pero Jacob parecía haber olvidado aquel lugar. El lugar de compromiso hacia Dios. Había dejado de lado demasiado tiempo el altar del Señor; el énfasis espiritual había sido ausente de su vida.
I. Jacob había sido demasiado involucrado en su desarrollo material para ocuparse de lo espiritual.
1. Se había escapado de su suegro para conservar sus ganancias materiales.
2. Había sido dispuesto a hacer promesas al Señor cuando estaba materialmente en dificultades.
3. Muy a menudo cuando estamos en dificultades, acojamos con gusto las intervenciones de Dios, pero cuando tenemos algo, concentramos tanto en proteger lo que hemos adquirido que nos olvidamos del Señor. Hasta resentimos que el Señor intervenga en nuestras vidas. Al menos, en estge caso Jacob obedeció.
4. Jacob había conocido al Señor cuando estaba en dificultad; ahora necesitaba conocerlo cuando estaba en prosperidad.
II. Los problemas de Siquem y de sus hijos podían ser un incentivo para buscar al Señor.
1. Los hijos de Jacob habían matado a los hombres de Siquem, y Jacob temía que eso vendría contra él.
2. Era obvio que Jacob había perdido el control de sus hijos.
3. Á veces, son en momentos así que Dios consigue hablar a nuestros corazones. Si no, somos demasiado sordos espiritualmente.
III. Necesitaba renovar su compromiso con el Señor. Vv.2-7
1. Se levantó inmediatamente para hacer el viaje
2. Hizo que su familia medio pagana se purificare de sus ídolos.
3. Tuvo que olvidar su confianza en la herencia de su suegro y confiar más bien en el Señor.
4. Á veces nosotros nos agarramos tanto a ciertas cosas en nuestras vidas, que no queremos confiar plenamente en Dios.
5. Edificó el altar al Señor, a Betel (v. 7)
6. Fue entonces que Dios renovó su compromiso con Jacob (v.9-13)
7. Muy a menudo tenemos la impresión que Dios se ha olvidado de sus promesas. O que se ha alejado de nosotros, no sentimos una comunión íntima con él. ¡Pero no es Dios que se ha movido! Tan pronto como nosotros nos acercamos a él, él se acerca a nosotros. (Stg.4:8)
¿Qué tal está tu relación con Dios? ¿Acaso necesitarías volver a Betel, a tu lugar, espiritualmente, de tu primer encuentro con Dios? A veces nos hará bien de volver atrás, y examinar nuestro caminar con Dios a la luz de aquel primer encuentro.
Sermones en Génesis - 16
PENIEL[L F1]
GÉNESIS 32
No hay nadie que tenga un pasado del cual está totalmente orgulloso, o satisfecho, si piensa en ello con honestidad.
Jacob caminaba muy confiado, habiendo vencido a su tío Labán, en lo trucos, pero ahora vuelve a casa, y piensa en su hermano Esaú. El sudor empieza a mostrarse en el frente v.7 Su pasado está reapareciendo, en forma de su hermano. No se sentía particularmente orgulloso de su comportamiento con él, hacía unos quince años atrás.
Sin embargo, Jacob acababa de tener un encuentro con los ángeles, que le aseguraban de la verdad que hay en Salmo 98:11, que es también una verdad para nosotros.
¡Pero ahora tiene miedo!
En nuestras vidas, podemos llegar a veces al punto en que nuestro pasado viene a la superficie, y no nos gusta nada. Ya no sabemos cómo seguir caminando.
En tales circunstancias, hay ciertas cosas que son importantes para nosotros:
La necesidad de reconocer que estamos en dificultad
La necesidad de ver la inutilidad de nuestros esfuerzos
La necesidad de un encuentro con Dios.
I. La Necesidad de Reconocer la dificultad
1. No podemos esconder nuestra cabeza en la arena para no ver el peligro
2. Reconocer la dificultad es una experiencia amarga, pero excelente para la salud
a. Sus trampas de antaño
b. Su negligencia de Dios
c. El poder de Esaú
d. Las consecuencias de sus pecados pasados
3. Es el momento más indicado para volverse a Dios
4. Aquel viejo problema que vuelve a la superficie de tu vida hoy puede tratarse con un encuentro con el Señor
5. O puedes hacer frente a ello a solas, sin hacer frente primero a Dios
II. La necesidad de ver la inutilidad de nuestros esfuerzos
1. Hay que hacer todo lo que se puede para proteger a los nuestros
2. Hay que hacerlo todo para reconciliar a las personas
3. Hay que hacer todo lo que puedes para complacer a Dios
4. Pero, ¡ninguna de estas cosas basta!
5. Esaú fue ganado, no por los arreglos de Jacob, sino por la manos de Dios en su corazón.
III. La necesidad de un encuentro con Dios
1. Las cualidades de su oración
a. Basada en su relación personal, y en la promesa
b. Su fuerza era de reclamar las promesas de Dios
c. Su manera de “aguantar” al ángel era: “Tú lo has dicho”.
d. La importancia de conocer las promesas de Dios: Is 55:7; Sal 50:15,16; Jn 3:18; Ro. 10:13
2. Las cualidades de su lucha (perseverante) Os. 12:4 A veces Dios mismo prueba nuestra fe, como lo hizo Jesús con la mujer Canaanita
3. Cualidades de la confesión: “Soy Jacob” (el tramposo) “Soy indigno”
4. Lo que Dios le hizo
a. un nuevo nombre Ap. 2:17
b. una nueva criatura 2 Co. 5:17
c. una nueva posición con Esaú
5. Aquel que vence con Dios, vence con los hombres. ¡Hay que perder para vencer! Gá. 2:20
[L F1]Predicado en verano 2008
GÉNESIS 32
No hay nadie que tenga un pasado del cual está totalmente orgulloso, o satisfecho, si piensa en ello con honestidad.
Jacob caminaba muy confiado, habiendo vencido a su tío Labán, en lo trucos, pero ahora vuelve a casa, y piensa en su hermano Esaú. El sudor empieza a mostrarse en el frente v.7 Su pasado está reapareciendo, en forma de su hermano. No se sentía particularmente orgulloso de su comportamiento con él, hacía unos quince años atrás.
Sin embargo, Jacob acababa de tener un encuentro con los ángeles, que le aseguraban de la verdad que hay en Salmo 98:11, que es también una verdad para nosotros.
¡Pero ahora tiene miedo!
En nuestras vidas, podemos llegar a veces al punto en que nuestro pasado viene a la superficie, y no nos gusta nada. Ya no sabemos cómo seguir caminando.
En tales circunstancias, hay ciertas cosas que son importantes para nosotros:
La necesidad de reconocer que estamos en dificultad
La necesidad de ver la inutilidad de nuestros esfuerzos
La necesidad de un encuentro con Dios.
I. La Necesidad de Reconocer la dificultad
1. No podemos esconder nuestra cabeza en la arena para no ver el peligro
2. Reconocer la dificultad es una experiencia amarga, pero excelente para la salud
a. Sus trampas de antaño
b. Su negligencia de Dios
c. El poder de Esaú
d. Las consecuencias de sus pecados pasados
3. Es el momento más indicado para volverse a Dios
4. Aquel viejo problema que vuelve a la superficie de tu vida hoy puede tratarse con un encuentro con el Señor
5. O puedes hacer frente a ello a solas, sin hacer frente primero a Dios
II. La necesidad de ver la inutilidad de nuestros esfuerzos
1. Hay que hacer todo lo que se puede para proteger a los nuestros
2. Hay que hacerlo todo para reconciliar a las personas
3. Hay que hacer todo lo que puedes para complacer a Dios
4. Pero, ¡ninguna de estas cosas basta!
5. Esaú fue ganado, no por los arreglos de Jacob, sino por la manos de Dios en su corazón.
III. La necesidad de un encuentro con Dios
1. Las cualidades de su oración
a. Basada en su relación personal, y en la promesa
b. Su fuerza era de reclamar las promesas de Dios
c. Su manera de “aguantar” al ángel era: “Tú lo has dicho”.
d. La importancia de conocer las promesas de Dios: Is 55:7; Sal 50:15,16; Jn 3:18; Ro. 10:13
2. Las cualidades de su lucha (perseverante) Os. 12:4 A veces Dios mismo prueba nuestra fe, como lo hizo Jesús con la mujer Canaanita
3. Cualidades de la confesión: “Soy Jacob” (el tramposo) “Soy indigno”
4. Lo que Dios le hizo
a. un nuevo nombre Ap. 2:17
b. una nueva criatura 2 Co. 5:17
c. una nueva posición con Esaú
5. Aquel que vence con Dios, vence con los hombres. ¡Hay que perder para vencer! Gá. 2:20
[L F1]Predicado en verano 2008
Inscription à :
Commentaires (Atom)